mūrkha tumi, tomāra nāhika vedāntādhikāra
'kṛṣṇa-mantra' japa sadā, — ei mantra-sāra
mūrkha tumi — Tú eres un tonto; tomāra — Tu; nāhika — no hay; vedānta — filosofía vedānta; adhikāra — capacidad para estudiar; kṛṣṇa-mantra — el himno de Kṛṣṇa (Hare Kṛṣṇa); japa — canta; sadā — siempre; ei — este; mantra — himno; sāra — esencia de todo el conocimiento védico.
SIGNIFICADO: Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Maharaja hace el siguiente comentario en relación a esto: «Se puede alcanzar el éxito perfecto en la misión de la vida si se actúa en conformidad exacta con las palabras que se oyen de labios del maestro espiritual». Esta aceptación de las palabras del maestro espiritual recibe el nombre de srauta-vakya, que significa que el discípulo debe seguir, sin desviarse, las instrucciones del maestro espiritual. Srila Visvanatha Cakravarti Thakura señala a este respecto que un discípulo debe aceptar lo que dice su maestro espiritual como lo más importante en su vida. Sri Caitanya Mahaprabhu lo confirma en este verso, al decir que puesto que Su maestro espiritual Le ordenó que no hiciera más que cantar el nombre de Krsna, Él estaba siempre cantando el maha-mantra Hare Krsna de acuerdo con esta instrucción (‘krsna-mantra’ japa sada—ei mantra-sara).
Krsna es el origen de todo. Por tanto, cuando alguien tiene plena conciencia de Krsna, se entiende que su relación con Krsna está plenamente confirmada.
Sin conciencia de Krsna, la persona está relacionada con Krsna sólo en parte y, por tanto, no está en su posición natural. Aunque Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, el maestro espiritual del universo entero, asumió, sin embargo, la posición de un discípulo, para enseñar con el ejemplo que un devoto debe seguir estrictamente las órdenes de un maestro espiritual, al llevar a cabo la obligación de cantar siempre el maha-mantra Hare Krsna. El que se sienta muy atraído por el estudio de la filosofía vedanta, debe aprender la lección de Sri Caitanya Mahaprabhu. En esta era, nadie es realmente competente para estudiar el Vedanta, y por eso es mejor cantar el santo nombre del Señor, que es la esencia de todo el conocimiento védico, como lo confirma el mismo Krsna en la Bhagavad-gita (15.15):
vedais ca sarvair aham eva vedyo
vedanta-krd veda-vid eva caham
«Mediante todos los Vedas es a Mí a quien hay que conocer; Yo soy, en efecto, el escritor del Vedanta, y el que conoce los Vedas».
Sólo los insensatos abandonan el servicio al maestro espiritual creyéndose adelantados en el conocimiento espiritual. Para ponerles un freno, Sri Caitanya Mahaprabhu dio personalmente un ejemplo perfecto de cómo debe ser un discípulo. El maestro espiritual sabe muy bien cómo dar a cada discípulo una ocupación apropiada, pero si un discípulo, creyéndose más adelantado que su maestro espiritual, abandona sus directrices y actúa de un modo independiente, frena su propio progreso espiritual. Todo discípulo debe considerarse completamente ignorante en la ciencia de Krsna, y debe estar siempre dispuesto a cumplir las órdenes del maestro espiritual para poder llegar a ser competente en la ciencia de la conciencia de Krsna. El discípulo debe considerarse siempre un ignorante ante su maestro espiritual. Por tanto, a veces los seudo espiritualistas aceptan a un maestro espiritual que no es apropiado ni para discípulo, porque quieren ser ellos los que le controlen a él. Esto es inútil para la comprensión espiritual.
El que no conoce perfectamente la conciencia de Krsna tampoco puede conocer la filosofía vedanta. La exhibición ostentosa de conocimiento del Vedanta sin conciencia de Krsna es un aspecto de la energía externa, maya, y mientras esté atraída por el aspecto embriagador de esta energía material siempre cambiante, la gente se desviará de la devoción a la Suprema Personalidad de Dios. El auténtico seguidor de la filosofía vedanta es el devoto del Señor Visnu, que es el más grande entre los grandes y el sustentador del universo entero. Si no se supera el campo de actividades al servicio de lo limitado, no se puede alcanzar lo ilimitado. El conocimiento de lo ilimitado es el verdadero brahma-jñana, o conocimiento del Supremo. Aquellos que son adictos a las actividades fruitivas y al conocimiento especulativo, no pueden comprender el valor del santo nombre del Señor, Krsna, el cual siempre es totalmente puro, y está eternamente liberado y pleno de dicha espiritual. El que se ha refugiado en el santo nombre del Señor, que es idéntico al Señor, no necesita estudiar la filosofía vedanta, porque ya ha realizado este estudio completamente.
El que no es apto para cantar el santo nombre de Krsna pero cree que Krsna es diferente de Su nombre y se refugia en el estudio del Vedanta para comprenderle, debe ser considerado el tonto número uno, como lo confirmó Sri Caitanya Mahaprabhu con Su conducta personal, y los especuladores filosóficos que quieren hacer de la filosofía vedanta una carrera académica, también se considera que están en el interior de la energía material. Sin embargo, el que canta siempre el santo nombre del Señor está más allá del océano de la ignorancia, de manera que aquel que, a pesar de haber nacido en una familia inferior, se ocupa en cantar el santo nombre del Señor, se considera que está más allá del estudio de la filosofía vedanta. A este respecto, declara el Srimad-Bhagavatam (3.33.7):
aho bata sva-paco ’to gariyan
yaj jihvagre vartate nama tubhyam
tepus tapas te juhuvuh sasnur arya
brahmanucur nama grnanti ye te
«Si alguien que ha nacido en una familia de los que comen perros, adopta la práctica de cantar el santo nombre de Krsna, debe entenderse que en su vida anterior ha practicado toda clase de austeridades y penitencias, y ha ejecutado todos los yajñas védicos». Otra cita afirma:
rg-vedo ’tha yajur-vedah sama-vedo ’py atharvanah
adhitas tena yenoktam harir ity aksara-dvayam
«La persona que canta las dos sílabas ha-ri ha estudiado ya los cuatro Vedas: Sama, Ṛg, Yajur y Atharva».
Aprovechándose de estos versos, hay algunos sahajiyas que toman las cosas fácilmente y se consideran vaisnavas elevados, pero que no se preocupan ni siquiera de tocar los Vedanta-sutras o la filosofía vedanta. Sin embargo, el verdadero vaisnava tiene que estudiar la filosofía vedanta; pero si, después de este estudio, no adopta la práctica de cantar el santo nombre del Señor, no será mejor que un mayavadi. Por tanto, no hay que ser mayavadi, pero tampoco hay que ignorar la temática de la filosofía vedanta. De hecho, Sri Caitanya exhibió Su conocimiento del Vedanta en Su conversación con Prakasananda Sarasvati. De manera que hay que entender que el vaisnava debe estar totalmente versado en la filosofía vedanta, pero no debe pensar que estudiar el Vedanta lo es todo, y como consecuencia no apegarse al canto del santo nombre. El devoto debe conocer la importancia de comprender la filosofía vedanta y cantar los santos nombres simultáneamente. Si al estudiar el Vedanta, alguien se hace impersonalista, es porque no ha sido capaz de entender el Vedanta. Esto está confirmado en la Bhagavad-gita (15.15). Vedanta significa «el fin del conocimiento». El fin último del conocimiento es conocer a Krsna, que es idéntico a Su santo nombre. Los vaisnavas «de pacotilla» (sahajiyas) no se preocupan de estudiar la filosofía vedanta según los comentarios de los cuatro acaryas. En la Gaudiya-sampradaya, hay un comentario sobre el Vedanta llamado el Govinda-bhasya, pero los sahajiyas consideran estos comentarios como especulaciones filosóficas intocables, y a los acaryas como si fueran devotos mixtos. De esta manera, van abriéndose camino hacia el infierno.