bhrama, pramāda, vipralipsā, karaṇāpāṭava

ārṣa-vijña-vākye nāhi doṣa ei saba

bhrama — errores; pramÄda — ilusión; vipralipsÄ â€” engaño; karaṇa-apÄá¹­ava — imperfección de los sentidos; Ärá¹£a — de los sabios autorizados; vijña-vÄkye — en las palabras sabias; nÄhi — no; doá¹£a — defectos; ei — estos; saba — todos.


Texto

“Los errores, las ilusiones, el engaño y la percepción defectuosa no se encuentran en las palabras de los sabios autorizados.

Significado

SIGNIFICADO: En el Srimad-Bhagavatam hay una relación de los avataras, las expansiones plenarias del purusa, y el Señor Krsna figura entre ellas. Pero el Bhagavatam explica, más tarde, la posición específica del Señor Krsna como Suprema Personalidad de Dios. Puesto que el Señor Krsna es la Personalidad de Dios original, los razonamientos y los argumentos prueban que Su posición es siempre suprema.

Si Krsna hubiese sido una expansión plenaria de Narayana, el verso original se hubiese compuesto de manera diferente; en efecto el orden hubiese sido inverso. Pero no puede haber errores, ilusión, engaño ni percepción imperfecta en las palabras de sabios liberados. Por tanto, no hay error en la afirmación de que el Señor Krsna es la Suprema Personalidad de Dios. Todas las declaraciones en sánscrito del Srimad-Bhagavatam son sonidos trascendentales. Srila Vyasadeva reveló estas declaraciones después de una comprensión perfecta, y, por tanto, son perfectas, porque sabios liberados como Vyasadeva nunca cometen errores en sus disposiciones retóricas. A menos que se acepte este hecho, es inútil tratar de obtener ayuda de las Escrituras reveladas.

Bhrama se refiere al falso conocimiento o los errores, como aceptar que una cuerda es una serpiente o que una concha de ostra es oro. Pramada indica la falta de atención o un concepto erróneo de la realidad, y vipralipsa es la propensión al engaño. Karanapatava significa la imperfección de los sentidos materiales. Hay muchos ejemplos de esta imperfección. Los ojos no pueden ver lo que está muy lejos o es muy pequeño. Ni siquiera pueden verse los propios párpados, que es lo que está más cerca de los ojos, y, si, se padece una enfermedad como la ictericia, todo se ve amarillo. Tampoco los oídos pueden percibir sonidos distantes. Puesto que la Personalidad de Dios y Sus porciones plenarias y devotos que han alcanzado la comprensión perfecta del yo son trascendentales, estas deficiencias no pueden desorientarles.