munayo vāta-vāsanāḥ
śramaṇā ūrdhva-manthinaḥ
brahmākhyaḿ dhāma te yānti
śāntāḥ sannyāsino 'malāḥ
munayaḥ — santos; vÄta-vÄsanÄḥ — desnudos; Å›ramaṇÄḥ — que realizan penitencias fÃsicas rigurosas; Å«rdhva — elevado; manthinaḥ — cuyo semen; brahma-Äkhyam — que se conoce como Brahmaloka; dhÄma — a la morada; te — ellos; yÄnti — van; Å›ÄntÄḥ — equilibrados en Brahman; sannyÄsinaḥ — que están en la orden de vida de la renunciación; amalÄḥ — puros.
SIGNIFICADO: En este verso del Srimad-Bhagavatam (11.6.47), vata-vasanah se refiere a los mendicantes que no se preocupan por nada material, ni siquiera por las vestiduras, sino que dependen enteramente de la naturaleza. Estos sabios no cubren su cuerpo, ni en riguroso invierno ni bajo un sol abrasador. Soportan grandes penalidades al no evitar ninguna clase de sufrimiento corporal, y viven pidiendo de puerta en puerta. Nunca eyaculan, ni consciente ni inconscientemente. En virtud de semejante celibato son capaces de dirigir el semen al cerebro. De este modo, se vuelven sumamente inteligentes y su memoria se agudiza mucho. Su mente nunca se perturba ni se desvÃa de la contemplación de la Verdad Absoluta, y jamás están contaminados por deseo alguno de disfrute material. Con la práctica de austeridades bajo una estricta disciplina, estos mendicantes alcanzan un estado neutral trascendental a las modalidades de la naturaleza, y se sumergen en el Brahman impersonal.