vyāghra-nakha hema-jaḍi, kaṭi-paṭṭasūtra-ḍorī
hasta-padera yata ābharaṇa
citra-varṇa paṭṭa-sāḍī, buni photo paṭṭapāḍī,
svarṇa-raupya-mudrā bahu-dhana
vyÄghra-nakha — uñas de tigre; hema-jaá¸i — engastadas en oro; kaá¹i-paá¹á¹asÅ«tra-á¸orÄ« — encajes de seda para la cintura; hasta-padera — de las manos y piernas; yata — toda clase de; Äbharaṇa — ornamentos; citra-varṇa — impresos en variedad de colores; paá¹á¹a-sÄá¸Ä« — sÄrÄ«s de seda; buni — tejido; photo — pequeñas chaquetas de niño; paá¹á¹a-pÄá¸Ä« — con bordados de seda; svarṇa — oro; raupya — plata; mudrÄ â€” monedas; bahu-dhana — toda clase de riquezas.
SIGNIFICADO: Por los regalos que ofreció Sita Thakurani, la esposa de Advaita Ä€carya, parece ser que Advaita Ä€carya era un hombre muy rico en aquel tiempo. Aunque los brahmanas no son los ricos de la sociedad, Advaita Ä€carya, al ser el lÃder de los brahmanas de Santipura, poseÃa una fortuna considerable. Por eso ofreció tantos ornamentos al niño, Sri Caitanya Mahaprabhu. Pero el hecho de que Kamalakanta Visvasa pidiera trescientas rupias al rey de Jagannatha Puri, Maharaja Prataparudra, dando como razón que Advaita Ä€carya tenÃa una deuda de aquella cantidad, indica que ese hombre tan rico, que podÃa ofrecer muchos ornamentos valiosos, saris, etc., tenÃa dificultades para devolver trescientas rupias. Por tanto, el valor de una rupia en aquel tiempo eran varios miles de veces superior al que tiene ahora. Hoy en dÃa, nadie tiene dificultades por una deuda de trescientas rupias, ni tampoco puede un hombre común acumular ornamentos tan valiosos para ofrecer al hijo de un amigo. Probablemente, el valor de trescientas rupias en aquel tiempo era el equivalente a treinta mil rupias de ahora.