mayā tatam idaḿ sarvaḿ
jagad avyakta-mūrtinā
mat-sthāni sarva-bhūtāni
na cāhaḿ teṣv avasthitaḥ
mayÄ â€” por MÃ; tatam — impregnado; idam — este; sarvam — todo; jagat — manifestación cósmica; avyakta-mÅ«rtinÄ â€” por medio de la forma no manifestada; mat-sthÄni — en MÃ; sarva-bhÅ«tÄni — todas las entidades vivientes; na — no; ca — también; aham — Yo; teá¹£u — en ellos; avasthitaḥ — situado.
A la Suprema Personalidad de Dios no se lo puede percibir a través de los sentidos materiales ordinarios. Se dice que:
atah sri-krsna-namadi na bhaved grahyam indriyaih
sevonmukhe hi jihvadau svayam eva sphuraty adah
(Brs. 1.2.234)
Mediante los sentidos materiales no se pueden entender el nombre, la fama, los pasatiempos, etc., del Señor Sri Krsna. Él se le revela sólo a aquel que está dedicado al servicio devocional puro. En la Brahma-samhita (5.38) se dice: premañjana-cchurita-bhakti-vilocanena santah sadaiva hrdayesu vilokayanti, uno siempre puede ver a la Suprema Personalidad de Dios, Govinda, dentro y fuera de sÃ, si en uno se ha desarrollado la actitud amorosa y trascendental hacia Él. Asà pues, Él no está visible a los ojos de la generalidad de la gente. Aquà se dice que aunque Él es omnipresente —aunque está presente en todas partes—, no puede ser concebido por los sentidos materiales. Eso se indica aquà con la palabra avyakta-murtina. Pero, en realidad, aunque a Él no podemos verlo, todo descansa en Él. Como ya hemos discutido en el CapÃtulo Siete, toda la manifestación cósmica material sólo es una combinación de Sus dos diferentes energÃas: la energÃa espiritual y superior, y la energÃa material e inferior. Asà como la luz del Sol se difunde por todo el universo, asà mismo la energÃa del Señor se difunde por toda la creación, y todo descansa en esa energÃa.
Sin embargo, uno no debe concluir que, debido a que Él se difunde por todas partes, ha perdido por ello Su existencia personal. Para refutar semejante argumento, el Señor dice: “Yo estoy en todas partes y todo está en MÃ, pero aun asà estoy aparteâ€. Por ejemplo, un rey encabeza un gobierno que no es más que la manifestación de la energÃa del rey; los diferentes departamentos gubernamentales no son más que las energÃas del rey, y cada departamento descansa en el poder del rey. Aun asÃ, no se puede esperar que el rey esté presente personalmente en cada departamento. Ése es un ejemplo ordinario. De la misma manera, todas las manifestaciones que vemos y todo lo que existe, tanto en este mundo como en el mundo espiritual, descansan en la energÃa de la Suprema Personalidad de Dios. La creación se lleva a cabo mediante la difusión de Sus diferentes energÃas, y, como se afirma en el Bhagavad-gita, vistabhyaham idam krtsnam: Él está presente en todas partes por medio de Su representación personal, la difusión de Sus diferentes energÃas.