trai-vidyā māḿ soma-pāḥ pūta-pāpā
yajñair iṣṭvā svar-gatiḿ prārthayante
te puṇyam āsādya surendra-lokam
aśnanti divyān divi deva-bhogān
tapÄmi — doy calor; aham — Yo; aham — Yo; vará¹£am — lluvia; nigá¹›hṇÄmi — retengo; utsá¹›jÄmi — envÃo; ca — y; amá¹›tam — inmortalidad; ca — y; eva — ciertamente; má¹›tyuḥ — muerte; ca — y; sat — espÃritu; asat — materia; ca — y; aham — Yo; arjuna — ¡oh, Arjuna!.
Krsna, mediante Sus diferentes energÃas, difunde el calor y la luz por intermedio de la electricidad y el Sol. Durante la estación de verano, Krsna es quien le impide a la lluvia caer del cielo, y luego, durante la estación de lluvias, Él envÃa incesantes torrentes de lluvia. Krsna es la energÃa que nos sustenta y que prolonga la duración de nuestra vida, y Krsna nos espera al final en forma de la muerte. Mediante el análisis de todas estas diferentes energÃas de Krsna, uno puede darse cuenta de que para Krsna no existe diferencia entre la materia y el espÃritu, o, en otras palabras, Él es tanto la materia como el espÃritu. Por lo tanto, en la etapa adelantada de conciencia de Krsna, uno no hace esas distinciones. Uno sólo ve a Krsna en todo.
Debido a que Krsna es tanto la materia como el espÃritu, la gigantesca forma universal que abarca todas las manifestaciones materiales también es Krsna, y Sus pasatiempos en Vrndavana como el Syamasundara de dos manos que toca una flauta son los de la Suprema Personalidad de Dios.