ā-brahma-bhuvanāl lokāḥ
punar āvartino 'rjuna
mām upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate
ā-brahma — hasta el planeta Brahmaloka; bhuvanāt — de los sistemas planetarios; lokāḥ — planetas; punaḥ — de nuevo; āvartinaḥ — de regresar; arjuna — ¡oh, Arjuna!; mām — a Mí; upetya — llegando; tu — pero; kaunteya — ¡oh, hijo de Kuntī!; punaḥ janma — volver a nacer; na — nunca; vidyate — ocurre.
Tarde o temprano, todas las clases de yogis —los karma-yogis, los jñana-yogis, los hatha-yogis, etc.— tienen que llegar a la perfección devocional del bhakti-yoga, o el proceso de conciencia de Krsna, antes de que puedan ir a la trascendental morada de Krsna y jamás regresar. Aquellos que llegan a los planetas materiales más elevados de todos, los planetas de los semidioses, quedan de nuevo supeditados al reiterado proceso del nacimiento y la muerte. Así como las personas de la Tierra son elevadas a planetas superiores, la gente de planetas superiores tales como Brahmaloka, Candraloka e Indraloka, cae a la Tierra. La práctica del sacrificio denominado pañcagni-vidya, que se recomienda en el Chandogya Upanisad, lo capacita a uno para llegar a Brahmaloka, pero si en Brahmaloka uno no cultiva su conciencia de Krsna, debe entonces regresar a la Tierra. Aquellos que en los planetas superiores progresan en el cultivo de conciencia de Krsna, son elevados gradualmente a planetas cada vez más elevados, y en el momento de la devastación universal son trasladados al reino espiritual eterno. En su comentario al Bhagavad-gita, Baladeva Vidyabhusana cita este verso:
brahmana saha te sarve samprapte pratisañcare
parasyante krtatmanah pravisanti param padam
“Cuando ocurre la devastación de este universo material, Brahma y sus devotos, quienes están constantemente dedicados al proceso de conciencia de Krsna, son trasladados al universo espiritual y a planetas espirituales específicos, conforme a sus deseos”.