labhante brahma-nirvāṇam
ṛṣayaḥ kṣīṇa-kalmaṣāḥ
chinna-dvaidhā yatātmānaḥ
sarva-bhūta-hite ratāḥ
labhante — logran; brahma-nirvÄṇam — liberación en el Supremo; ṛṣayaḥ — aquellos que están activos internamente; kṣīṇa-kalmaá¹£Äḥ — que están libres de todos los pecados; chinna — habiendo desgarrado; dvaidhÄḥ — dualidad; yata-ÄtmÄnaḥ — dedicado a la autorrealización; sarva-bhÅ«ta — para todas las entidades vivientes; hite — en obras de beneficencia; ratÄḥ — dedicados.
Sólo de una persona que está plenamente consciente de Krsna puede decirse que está dedicada a obras de beneficio para todas las entidades vivientes. Cuando una persona verdaderamente tiene conocimiento de que Krsna es la fuente de todo, entonces, cuando actúa con ese espÃritu, actúa por el bien de todos. Los sufrimientos de la humanidad se deben al hecho de haber olvidado que Krsna es el disfrutador Supremo, el propietario Supremo y el amigo Supremo. Por consiguiente, actuar para revivir ese estado de conciencia en toda la sociedad humana constituye la máxima obra de beneficencia. Uno no puede dedicarse a ese trabajo de beneficencia de primera categorÃa, sin estar liberado en el Supremo. Una persona consciente de Krsna no duda de la supremacÃa de Krsna. Ella no duda porque está completamente libre de toda clase de pecados. Ése es el estado del amor divino.
Una persona que está dedicada únicamente a procurar el bienestar fÃsico de la sociedad humana, en realidad no puede ayudar a nadie. El alivio temporal del cuerpo externo y de la mente no llega a ser satisfactorio. La verdadera causa de las dificultades de uno en la dura lucha por la vida, se puede encontrar en el hecho de haber olvidado la relación que uno tiene con el Señor Supremo. Cuando un hombre está plenamente consciente de su relación con Krsna, es en verdad un alma liberada, aunque se encuentre en el tabernáculo material.