yadṛcchā-lābha-santuṣṭo
dvandvātīto vimatsaraḥ
samaḥ siddhāv asiddhau ca
kṛtvāpi na nibadhyate
yadá¹›cchÄ â€” por sà sola; lÄbha — con ganancia; santuá¹£á¹aḥ — satisfecho; dvandva — dualidad; atÄ«taḥ — superado; vimatsaraḥ — libre de envidia; samaḥ — estable; siddhau — en el éxito; asiddhau — fracaso; ca — también; ká¹›tvÄ â€” haciendo; api — aunque; na — nunca; nibadhyate — es afectado.
Una persona consciente de Krsna no hace mucho esfuerzo ni siquiera para mantener su cuerpo. Ella se satisface con ganancias que se obtienen sin buscarse. Ella no mendiga ni pide prestado, sino que trabaja honestamente, en la medida de sus posibilidades, y se satisface con cualquier cosa que obtiene mediante su propia y honesta labor. Esa persona es, pues, independiente en cuanto concierne a su subsistencia. Ella no permite que el servicio de nadie estorbe su propio servicio en el proceso de conciencia de Krsna. Sin embargo, por el bien del servicio del Señor puede participar en cualquier clase de actividades, sin que la perturbe la dualidad del mundo material. La dualidad del mundo material se siente en la forma del calor y el frÃo o la felicidad y la desdicha. Una persona consciente de Krsna está por encima de la dualidad, porque no vacila en actuar de cualquier manera en aras de la satisfacción de Krsna. De manera que, ella es estable tanto en el éxito como en el fracaso. Estas señales se vuelven visibles cuando uno se halla en plena posesión del conocimiento trascendental.