vyāmiśreṇeva vākyena
buddhiḿ mohayasīva me
tad ekaḿ vada niścitya
yena śreyo 'ham āpnuyām
vyāmśreṇa — con equívocas; iva — ciertamente; vākyena — palabras; buddhim — inteligencia; mohayasi — Tú estás confundiendo; iva — ciertamente; me — mi; tat — por lo tanto; ekam — sólo una; vada — por favor, di; niścitya — determinado; yena — mediante lo cual; śreyaḥ — verdadero beneficio; aham — yo; āpnuyām — pueda tener.
Como un preludio al Bhagavad-gita, en el capítulo anterior se explicaron muchos senderos diferentes, tales como el saṅkhya-yoga, el buddhi-yoga, el control de los sentidos mediante la inteligencia, el trabajo sin deseo fruitivo y la posición del neófito. Todo ello se presentó de un modo no sistemático. Para poder actuar y llegar a comprender todo, sería necesaria una descripción más organizada. Arjuna quería, pues, aclarar estas cosas aparentemente confusas, de modo que cualquier hombre común pudiera aceptarlas sin incurrir en malas interpretaciones. Aunque Krsna no tenía intenciones de confundir a Arjuna con juegos de palabras, Arjuna no podía entender el proceso de conciencia de Krsna —si se trataba de inercia o de servicio activo—. En otras palabras, con sus preguntas está despejando la senda de conciencia de Krsna para todos los estudiantes que quieran comprender realmente el misterio del Bhagavad-gita.