krodhād bhavati sammohaḥ
sammohāt smṛti-vibhramaḥ
smṛti-bhraḿśād buddhi-nāśo
buddhi-nāśāt praṇaśyati
krodÄt — de la ira; bhavati — ocurre; sammohaḥ — ilusión perfecta; sammohÄt — de la ilusión; smá¹›ti — de la memoria; vibhramaḥ — confusión; smá¹›ti-bhraá¹Å›Ät — después de la confusión de la memoria; buddhi-nÄÅ›aḥ — pérdida de la inteligencia; buddhi-nÄÅ›at — y de la pérdida de la inteligencia; praṇaÅ›yati — uno cae.
Srila Rupa Gosvami nos ha dado la siguiente indicación:
prapañcikataya buddhya hari-sambandhi-vastunah
mumuksubhih parityago vairagyam phalgu kathyate
(Brs. 1.2.258)
Mediante el desarrollo de conciencia de Krsna, uno llega a saber que todo tiene un uso en el servicio del Señor. Aquellos que carecen de conocimiento acerca del proceso de conciencia de Krsna, tratan artificialmente de evitar los objetos materiales, y, como resultado de ello, aunque desean liberarse del cautiverio material, no alcanzan la etapa perfecta de la renunciación. Su supuesta renunciación se denomina phalgu, o poco importante. En cambio, una persona con conciencia de Krsna sabe cómo usar todo en el servicio del Señor; por consiguiente, no se vuelve vÃctima de la conciencia material. Por ejemplo, para un impersonalista, el Señor, o el Absoluto, siendo impersonal, no puede comer. Mientras que el impersonalista trata de evitar los buenos comestibles, el devoto sabe que Krsna es el disfrutador supremo, y que Él come todo lo que se le ofrece con devoción. Asà que el devoto, después de ofrecerle al Señor buenos comestibles, toma los remanentes de ellos, que reciben el nombre de prasadam. De esa manera todo se espiritualiza, y no hay el peligro de caer. El devoto come prasadam con una mentalidad consciente de Krsna, mientras que el no devoto lo rechaza como algo material. El impersonalista, por lo tanto, a causa de su renunciación artificial, no puede disfrutar de la vida, y, por esa razón, una ligera agitación de la mente lo arrastra de nuevo al charco de la existencia material. Se dice que esa alma, aunque ascienda hasta el punto de la liberación, cae de nuevo, por no tener apoyo en el servicio devocional.