trai-guṇya-viṣayā vedā
nistrai-guṇyo bhavārjuna
nirdvandvo nitya-sattva-stho
niryoga-kṣema ātmavān
trai-guṇya — relativo a las tres modalidades de la naturaleza material; viá¹£ayÄḥ — en lo referente a; vedÄḥ — Escrituras védicas; nistrai-guṇyaḥ — trascendental a las tres modalidades de la naturaleza material; bhava — sé; arjuna — ¡oh, Arjuna!; nirdvandvaḥ — sin dualidad; nitya-sattva-sthaḥ — en un estado puro de existencia espiritual; niryoga-ká¹£emaḥ — libre de ideas de ganancia y protección; Ätma-vÄn — establecido en el Ser.
Todas las actividades materiales entrañan acciones y reacciones influenciadas por las tres modalidades de la naturaleza material. Dichas actividades tienen por objeto la obtención de resultados fruitivos, que son la causa del cautiverio en el mundo material. Los Vedas se ocupan principalmente de las actividades fruitivas, a fin de elevar al público, de modo paulatino, desde el campo de la complacencia de los sentidos hasta una posición en el plano trascendental. A Arjuna, en su carácter de alumno y amigo del Señor Krsna, se le aconseja que se eleve a la posición trascendental de la filosofÃa Vedanta, en la que al comienzo hay brahma-jijñasa, o preguntas acerca de la Trascendencia Suprema. Todas las entidades vivientes que se encuentran en el mundo material, están luchando muy arduamente por la existencia. Después de la creación del mundo material, el Señor dio la sabidurÃa védica para ellas, aconsejando cómo vivir y deshacerse del enredo material. Cuando las actividades para el goce de los sentidos se terminan —en otras palabras, cuando se termina el capÃtulo karma-kanda—, entonces, en la forma de los Upanisads, se ofrece la oportunidad de lograr la comprensión espiritual, siendo los Upanisads parte de diferentes Vedas, de la misma manera en que el Bhagavad-gita es una parte del quinto Veda, es decir, el Mahabharata. Los Upanisads marcan el comienzo de la vida trascendental.
Mientras exista el cuerpo material, habrá acciones y reacciones producto de las modalidades materiales. Uno tiene que aprender a ser tolerante frente a dualidades tales como la felicidad y la aflicción, el frÃo y el calor; y mediante el hecho de tolerar dichas dualidades, uno debe liberarse de las angustias que se derivan de la pérdida y la ganancia. Esa posición trascendental se alcanza en el estado de plena conciencia de Krsna, cuando uno depende por completo de la buena voluntad de Krsna.