eṣā te 'bhihitā sāńkhye
buddhir yoge tv imāḿ śṛṇu
buddhyā yukto yayā pārtha
karma-bandhaḿ prahāsyasi
eá¹£Ä â€” todo esto; te — a ti; abhihitÄ â€” descritos; sÄá¹…khye — en el estudio analÃtico; buddhiḥ — inteligencia; yoge — en el trabajo sin resultado fruitivo; tu — pero; imÄm — esto; śṛṇu — tan sólo oye; buddhyÄ â€” mediante la inteligencia; yuktaḥ — acoplado; yayÄ â€” mediante el cual; pÄrtha — ¡oh, hijo de Pá¹›thÄ!; karma-bandham — cautiverio de la reacción; prahÄsyasi — puedes liberarte de.
Según las Nirukti, o el diccionario védico, saá¹…khya significa aquello que describe las cosas en detalle, y saá¹…khya se refiere a aquella filosofÃa que describe la verdadera naturaleza del alma. Y yoga implica controlar los sentidos. La proposición de Arjuna de no pelear se basaba en la complacencia de los sentidos. Olvidando su deber primordial, querÃa dejar de pelear, porque creÃa que si no mataba a sus parientes, serÃa más feliz que si disfrutaba del reino después de conquistar a sus primos y hermanos, los hijos de Dhrtarastra. En ambos casos, el principio básico era la complacencia de los sentidos. Tanto la felicidad que se obtendrÃa de conquistar a sus parientes, como la felicidad de verlos vivos, tienen ambas por base la complacencia personal de los sentidos, incluso a costa de la sabidurÃa y el deber. Por consiguiente, Krsna querÃa explicarle a Arjuna que, al matar el cuerpo de su abuelo, no matarÃa al alma en sÃ, y le explicó que todas las personas individuales, entre ellas el mismo Señor, son individuos eternos: fueron individuos en el pasado, son individuos en el presente, y continuarán siendo individuos en el futuro, porque todos nosotros somos almas individuales eternamente. Nosotros tan sólo cambiamos nuestros trajes corporales de diferentes maneras, pero de hecho mantenemos nuestra individualidad, incluso después de liberarnos del cautiverio del traje material. El Señor Krsna ha expuesto de un modo muy gráfico un estudio analÃtico del alma y el cuerpo. Y ese conocimiento descriptivo del alma y el cuerpo desde diferentes puntos de vista, se ha descrito aquà con el nombre de saá¹…khya, en términos del diccionario Nirukti. Este saá¹…khya no tiene nada que ver con la filosofÃa saá¹…khya del ateo Kapila. Mucho antes del saá¹…khya del impostor Kapila, la filosofÃa saá¹…khya se hallaba expuesta en el Srimad-Bhagavatam por el verdadero Señor Kapila, la encarnación del Señor Krsna, el cual se la explicó a Su madre, Devahuti. Él explica claramente que el purusa, o el Señor Supremo, es activo, y que Él crea mediante el hecho de lanzarle una mirada a la prakrti. Esto se acepta en los Vedas y en el Gita. La descripción de los Vedas indica que el Señor le lanzó una mirada a la prakrti, la naturaleza, y la fecundó con almas atómicas individuales. Todos esos individuos trabajan en el mundo material en aras de la complacencia de los sentidos, y, bajo el hechizo de la energÃa material, creen que son disfrutadores. Esta mentalidad se arrastra hasta la última etapa de la liberación, cuando la entidad viviente quiere volverse uno con el Señor. Ésa es la última trampa de maya, o de la ilusión de la complacencia de los sentidos, y sólo después de muchÃsimos nacimientos dedicados a esa clase de actividades de complacencia sensual, una gran alma se entrega a Vasudeva, el Señor Krsna, concluyendo asà la búsqueda tras la verdad última.
Al entregarse a Krsna, Arjuna ya lo habÃa aceptado como su maestro espiritual: sisyas te ’ham sadhi mam tvam prapannam. En consecuencia, Krsna le va a hablar ahora acerca del proceso de trabajar en estado de buddhi-yoga o karma-yoga o, en otras palabras, de la práctica del servicio devocional únicamente para la complacencia de los sentidos del Señor. En el CapÃtulo Diez, verso diez, este buddhi-yoga se explica diciendo que es una comunión directa con el Señor, el cual está situado en forma de Paramatma en el corazón de cada cual. Pero dicha comunión no se lleva a cabo sin el servicio devocional. Por lo tanto, aquel que le está prestando al Señor un amoroso servicio trascendental o devocional, o, en otras palabras, que se halla en estado de conciencia de Krsna, alcanza esa etapa de buddhi-yoga en virtud de la gracia especial del Señor. El Señor dice, por ende, que Él sólo les confiere el conocimiento puro de la devoción amorosa a aquellos que siempre están dedicados al servicio devocional movidos por el amor trascendental. De esa manera, el devoto puede alcanzar al Señor fácilmente en el siempre bienaventurado Reino de Dios.
Asà pues, el buddhi-yoga que se menciona en este verso es el servicio devocional del Señor, y la palabra saá¹…khya que se menciona aquà no tiene nada que ver con el saá¹…khya-yoga ateo enunciado por el impostor Kapila. Luego uno no debe incurrir en el error de creer que el saá¹…khya-yoga que se menciona aquà tiene alguna relación con el saá¹…khya ateo. Ni tampoco tuvo esa filosofÃa ninguna influencia durante esa época, ni el Señor Krsna se hubiera molestado en mencionar semejantes especulaciones filosóficas ateas. La verdadera filosofÃa saá¹…khya la describe el Señor Kapila en el Srimad-Bhagavatam, pero ni siquiera ese saá¹…khya tiene algo que ver con los temas que estamos discutiendo. AquÃ, saá¹…khya significa “descripción analÃtica del cuerpo y el almaâ€. El Señor Krsna hizo una descripción analÃtica del alma, tan sólo para llevar a Arjuna hasta el plano del buddhi-yoga, o bhakti-yoga. Por lo tanto, el saá¹…khya del Señor Krsna y el saá¹…khya del Señor Kapila, tal como se describe en el Bhagavatam, son una misma y única cosa. Ambos son bhakti-yoga. El Señor Krsna dijo, pues, que sólo la clase de hombres poco inteligentes hacen una distinción entre el saá¹…khya-yoga y el bhakti-yoga (saá¹…khya- yogau prthag balah pravadanti na panditah).
Claro que, el saṅkhya-yoga ateo no tiene nada que ver con el bhakti-yoga, y, sin embargo, las personas poco inteligentes sostienen que en el Bhagavad-gita se hace referencia a él.
Entonces, uno debe entender que buddhi-yoga significa trabajar con conciencia de Krsna, en medio de la bienaventuranza y conocimiento plenos del servicio devocional. Aquel que trabaja únicamente en aras de la satisfacción del Señor, por difÃcil que dicho trabajo sea, trabaja bajo los principios del buddhi-yoga y se encuentra inmerso siempre en la dicha trascendental. Mediante esa ocupación trascendental y por la gracia del Señor, uno adquiere automáticamente plena comprensión trascendental, y, de ese modo, su liberación se completa por sà sola, sin que se tengan que hacer esfuerzos ajenos para adquirir conocimiento. Hay una gran diferencia entre el trabajo con conciencia de Krsna y el trabajo que se realiza en busca de los resultados fruitivos, especialmente en lo que respecta a la complacencia de los sentidos para lograr resultados en función de la felicidad familiar o material. Buddhi-yoga es, entonces, la cualidad trascendental del trabajo que realizamos.