atha cet tvam imaḿ dharmyaḿ
sańgrāmaḿ na kariṣyasi
tataḥ sva-dharmaḿ kīrtiḿ ca
hitvā pāpam avāpsyasi
atha — por consiguiente; cet — si; tvam — tú; imam — éste; dharmyam — como un deber religioso; saá¹…grÄmam — peleando; na — no; kariá¹£yasi — ejecutas; tataḥ — entonces; sva-dharmam — tu deber religioso; kÄ«rtim — reputación; ca — también; hitvÄ â€” perdiendo; pÄpam — reacción pecaminosa; avÄpsyasi — ganarás.
Arjuna era un guerrero famoso, y esa fama la logró como consecuencia de pelear con muchos semidioses destacados, entre ellos incluso el Señor Siva. Después de pelear y vencer al Señor Siva, quien estaba disfrazado de cazador, Arjuna lo complació, y recibió en recompensa un arma denominada pasupata-astra. Todo el mundo sabÃa que él era un gran guerrero. Hasta Dronacarya le dio bendiciones y le otorgó el arma especial mediante la cual podÃa matar incluso a su maestro. De modo que, a Arjuna lo acreditaban muchÃsimos certificados militares provenientes de muchas autoridades, entre ellos Indra, el rey del cielo, su padre adoptivo. Pero si él abandonaba la batalla, no sólo estarÃa faltando a su deber especÃfico como ksatriya, sino que además perderÃa toda su fama y buen nombre, preparando con ello su camino franco al infierno. En otras palabras, irÃa al infierno no por pelear, sino por retirarse de la batalla.