अथ चेतà¥à¤¤à¥à¤µà¤®à¤¿à¤®à¤‚ धरà¥à¤®à¥à¤¯à¤‚ संगà¥à¤°à¤¾à¤®à¤‚ न करिषà¥à¤¯à¤¸à¤¿ ।
ततः सà¥à¤µà¤§à¤°à¥à¤®à¤‚ कीरà¥à¤¤à¤¿à¤‚ च हितà¥à¤µà¤¾ पापमवापà¥à¤¸à¥à¤¯à¤¸à¤¿ ॥३३॥

atha cet tvam imaḿ dharmyaḿ

sańgrāmaḿ na kariṣyasi

tataḥ sva-dharmaḿ kīrtiḿ ca

hitvā pāpam avāpsyasi

atha — por consiguiente; cet — si; tvam — tú; imam — éste; dharmyam — como un deber religioso; saá¹…grÄmam — peleando; na — no; kariá¹£yasi — ejecutas; tataḥ — entonces; sva-dharmam — tu deber religioso; kÄ«rtim — reputación; ca — también; hitvÄ â€” perdiendo; pÄpam — reacción pecaminosa; avÄpsyasi — ganarás.


Texto

Sin embargo, si no cumples con tu deber religioso de pelear, entonces ciertamente que incurrirás en pecado por desatender tus deberes, y, en consecuencia, perderás tu buena reputación como guerrero.

Significado

Arjuna era un guerrero famoso, y esa fama la logró como consecuencia de pelear con muchos semidioses destacados, entre ellos incluso el Señor Siva. Después de pelear y vencer al Señor Siva, quien estaba disfrazado de cazador, Arjuna lo complació, y recibió en recompensa un arma denominada pasupata-astra. Todo el mundo sabía que él era un gran guerrero. Hasta Dronacarya le dio bendiciones y le otorgó el arma especial mediante la cual podía matar incluso a su maestro. De modo que, a Arjuna lo acreditaban muchísimos certificados militares provenientes de muchas autoridades, entre ellos Indra, el rey del cielo, su padre adoptivo. Pero si él abandonaba la batalla, no sólo estaría faltando a su deber específico como ksatriya, sino que además perdería toda su fama y buen nombre, preparando con ello su camino franco al infierno. En otras palabras, iría al infierno no por pelear, sino por retirarse de la batalla.