na tv evāhaḿ jātu nāsaḿ
na tvaḿ neme janādhipāḥ
na caiva na bhaviṣyāmaḥ
sarve vayam ataḥ param
na — nunca; tu — pero; eva — indudablemente; aham — yo; jÄtu — en cualquier momento; na — nunca; Äsam — existió; na — no; tvam — tú; na — no; ime — todos estos; jana-adhipÄḥ — reyes; na — nunca; ca — también; eva — indudablemente; na — no; bhaviá¹£yÄmaḥ — existiremos; sarve vayam — todos nosotros; ataḥ param — en el futuro.
En los Vedas —tanto en el Katha Upanisad como en el Svetasvatara Upanisad— se dice que la Suprema Personalidad de Dios es el sustentador de innumerables entidades vivientes, en términos de sus diferentes situaciones y conforme al trabajo individual y a la reacción del trabajo. Esa Suprema Personalidad de Dios, mediante Sus porciones plenarias, también se halla viva en el corazón de toda entidad viviente. Sólo las personas santas que pueden ver al mismo Señor Supremo dentro y fuera, pueden de hecho alcanzar la paz eterna y perfecta.
nityo nityanam cetanas cetananam
eko bahunam yo vidadhati kaman
tam atmastham ye ’nupasyanti dhiras
tesam santih sasvati netaresam
(Katha Up. 2.2.13)
La misma verdad védica que se le dio a Arjuna, se le da a todas las personas del mundo que se hacen pasar por muy eruditas, pero que, en realidad, no tienen más que un escaso acopio de conocimiento. El Señor dice claramente que Él Mismo, Arjuna y todos los reyes que están reunidos en el campo de batalla, son seres individuales eternamente, y que Él es eternamente el sustentador de las entidades vivientes individuales, tanto en su situación condicionada como en su situación liberada. La Suprema Personalidad de Dios es la persona individual suprema, y Arjuna —el eterno asociado del Señor— y todos los reyes allà reunidos, son personas eternas e individuales. No ha de creerse que ellos no existieron como individuos en el pasado, o que ellos no seguirán siendo personas eternas. Su individualidad existió en el pasado, y su individualidad continuará en el futuro, ininterrumpidamente. En consecuencia, no hay nada por lo que nadie deba lamentarse.
El Señor Krsna, la autoridad suprema, no respalda aquà la teorÃa mayavadi de que el alma individual, que ha estado separada por la cobertura de maya, o la ilusión, después de liberarse se fundirá en el Brahman impersonal y perderá su existencia individual. Ni tampoco se apoya aquà la teorÃa de que únicamente pensamos en individualidades en el estado condicionado. Aquà Krsna dice claramente que en el futuro la individualidad del Señor y de los demás continuará también de un modo perenne, tal como se confirma en los Upanisads. Esta declaración de Krsna es autoritativa, porque Krsna no puede estar sujeto a la ilusión. Si la individualidad no es una realidad, entonces Krsna no habrÃa hecho tanto énfasis en ella, ni siquiera para el futuro. Puede que el mayavadi arguya que la individualidad de la que habló Krsna no es espiritual sino material. Incluso si se acepta el argumento de que la individualidad es material, entonces ¿cómo puede uno distinguir la individualidad de Krsna? Krsna afirma la existencia de Su individualidad en el pasado, y también confirma Su individualidad en el futuro. Él ha confirmado Su individualidad de muchas maneras, y se ha declarado que el Brahman impersonal está subordinado a Él. Krsna ha sostenido en todo momento el concepto de la individualidad espiritual, pero, si lo tomamos por un alma condicionada ordinaria con conciencia individual, Su Bhagavad-gita no tiene entonces ningún valor como Escritura autoritativa. Un hombre común y corriente que adolece de los cuatro defectos caracterÃsticos de la debilidad humana, es incapaz de enseñar aquello que vale la pena oÃr. El Gita está por encima de esa clase de literatura. Ningún libro mundano se puede comparar con el Bhagavad-gita. Cuando uno toma a Krsna por un hombre ordinario, el Gita pierde toda su importancia. El mayavadi arguye que la pluralidad que se menciona en este verso es convencional y que se refiere al cuerpo; pero esa concepción corporal ya se condenó con anterioridad a este verso. ¿Cómo es posible que Krsna volviera a plantear una proposición convencional acerca del cuerpo, después de haber condenado la concepción corporal de las entidades vivientes? Por lo tanto, el concepto de la individualidad se sostiene sobre bases espirituales, y de ese modo la confirman grandes acaryas tales como Sri Ramanuja y otros. En muchas partes del Gita se expresa claramente que esta individualidad espiritual la entienden los devotos del Señor. Aquellos que envidian a Krsna como Suprema Personalidad de Dios, no tienen acceso genuino a esta gran obra literaria. El enfoque que del Gita hace el no devoto, es algo asà como el caso de unas abejas que tratan de lamer una botella de miel; uno no puede saborear la miel, a menos que abra la botella. De igual manera, el misticismo del Bhagavad-gita lo pueden entender únicamente los devotos, y nadie más puede saborearlo, tal como se afirma en el CapÃtulo Cuatro del libro. Y tampoco pueden tocar el Gita las personas que envidian la existencia misma del Señor. Por consiguiente, la explicación mayavadi del Gita es una presentación de lo más desorientadora acerca de toda la verdad. El Señor Caitanya nos ha prohibido leer comentarios elaborados por los mayavadis, y nos advierte que aquel que acepta esa interpretación que la filosofÃa mayavadi presenta, pierde toda la capacidad de entender el verdadero misterio del Gita. Si la individualidad se refiriera al universo empÃrico, entonces no habrÃa ninguna necesidad de que el Señor nos instruyera. La pluralidad del alma individual y del Señor es un hecho eterno, y, como se dijo antes, los Vedas lo confirman.