yatra yogeśvaraḥ kṛṣṇo
yatra pārtho dhanur-dharaḥ
tatra śrīr vijayo bhūtir
dhruvā nītir matir mama
yatra — donde; yoga-īśvaraḥ — el amo del misticismo; kṛṣṇaḥ — el Señor Kṛṣṇa; yatra — donde; pÄrthaḥ — el hijo de Pá¹›thÄ; dhanuḥ-dharaḥ — el que porta un arco y flechas; tatra — ahÃ; Å›rīḥ — opulencia; vijayaḥ — victoria; bhÅ«tiḥ — poder excepcional; dhruvÄ â€” seguro; nÄ«tiḥ — moralidad; matiḥ mama — mi opinión.
El Bhagavad-gita comenzó con una pregunta de Dhrtarastra. Él tenÃa esperanzas de que sus hijos triunfaran, asistidos por grandes guerreros tales como Bhisma, Drona y Karna. Él tenÃa esperanzas de que la victoria fuera a estar de su lado. Pero Sañjaya, después de describir la escena que habÃa en el campo de batalla, le dijo al Rey: “Tú estás pensando en la victoria, pero yo opino que donde estén presentes Krsna y Arjuna, estará toda la buena fortunaâ€. Él confirmó directamente que Dhrtarastra no podÃa esperar que su lado lograra la victoria. La victoria era segura para el lado de Arjuna, porque Krsna estaba ahÃ. Que Krsna aceptara el puesto de auriga de Arjuna, fue una muestra de otra opulencia. Krsna está colmado de todas las opulencias, y la renunciación es una de ellas. Hay muchos ejemplos de esa renunciación, porque Krsna también es el amo de ella.
La disputa era de hecho entre Duryodhana y Yudhisthira. Arjuna estaba peleando en favor de su hermano mayor, Yudhisthira. Como Krsna y Arjuna estaban del lado de Yudhisthira, la victoria de este último era segura. La batalla iba a decidir quién gobernarÃa el mundo, y Sañjaya predijo que el poder se le iba a transferir a Yudhisthira. Aquà también se predice que Yudhisthira, después de conseguir la victoria en esta batalla, prosperarÃa cada vez más, ya que no sólo era virtuoso y piadoso, sino que además era un moralista estricto. Durante toda su vida, nunca dijo una mentira.
Hay muchas personas poco inteligentes que toman el Bhagavad-gita como una conversación que tuvieron dos amigos en un campo de batalla. Pero un libro de esa Ãndole no puede ser Escritura. Quizás algunas personas protesten porque Krsna incitó a Arjuna a pelear, lo cual es inmoral, pero la realidad de la situación se expone claramente: el Bhagavad-gita es la instrucción suprema en lo que a moralidad respecta. La instrucción suprema de la moralidad se expresa en el Noveno CapÃtulo, en el verso treinta y cuatro: man-mana bhava mad-bhaktah. Uno debe convertirse en devoto de Krsna, y la esencia de toda religión es la de que hay que entregarse a Krsna (sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja). Las instrucciones del Bhagavad-gita constituyen el proceso supremo de religión y de moralidad. Puede que todos los demás procesos sean purificadores y que conduzcan a este proceso, pero la última instrucción del Gita es la última palabra en todo lo que se refiere a moralidad y religión: entréguese a Krsna. Ése es el veredicto del CapÃtulo Dieciocho.
Con el Bhagavad-gita podemos entender que, llegar a la iluminación personal por medio de la especulación filosófica y la meditación, es uno de los procesos, pero entregarse a Krsna por entero es la perfección máxima. Ésa es la esencia de las enseñanzas del Bhagavad-gita. El sendero de los principios regulativos en base a las órdenes de la vida social y en base a los distintos cursos de la religión, puede que sea un sendero confidencial del conocimiento. Pero aunque los rituales de la religión son confidenciales, la meditación y el cultivo de conocimiento lo son aún más. Y el entregarse a Krsna a través del servicio devocional con plena conciencia de Krsna, es la instrucción más confidencial de todas. Ésa es la esencia del CapÃtulo Dieciocho.
Otro aspecto del Bhagavad-gita es que la verdad propiamente dicha es la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. La Verdad Absoluta se llega a entender de tres maneras: como Brahman impersonal, como Paramatma localizado y, finalmente, como la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. Conocimiento perfecto acerca de la Verdad Absoluta significa conocimiento perfecto acerca de Krsna. Si uno entiende a Krsna, entonces todos los departamentos del conocimiento se vuelven parte integral de esa comprensión. Krsna es trascendental, ya que siempre se encuentra en el seno de Su eterna potencia interna. Las entidades vivientes se manifiestan de Su energÃa, y se dividen en dos clases: las eternamente condicionadas y las eternamente liberadas. Esas entidades vivientes son innumerables, y se considera que son partes fundamentales de Krsna. La energÃa material se manifiesta con veinticuatro divisiones. La creación la efectúa el tiempo eterno, y la produce y la disuelve la energÃa externa. Esta manifestación del mundo cósmico se hace visible e invisible reiteradamente.
En el Bhagavad-gita se han discutido cinco temas principales: la Suprema Personalidad de Dios, la naturaleza material, las entidades vivientes, el tiempo eterno y todas las clases de actividades que hay. Todo depende de la Suprema Personalidad de Dios, Krsna. Todas las concepciones acerca de la Verdad Absoluta —el Brahman impersonal, el Paramatma localizado y cualquier otra concepción trascendental— existen dentro de la categorÃa en la que se entiende a la Suprema Personalidad de Dios. Aunque a simple vista la Suprema Personalidad de Dios, la entidad viviente, la naturaleza material y el tiempo parecen ser diferentes, nada es diferente del Supremo. Pero el Supremo siempre es diferente de todo. La filosofÃa del Señor Caitanya es la de “identidad y diferencia inconcebiblesâ€. Ese sistema filosófico constituye el conocimiento perfecto acerca de la Verdad Absoluta.
En su posición original, la entidad viviente es espÃritu puro. Ella es como una partÃcula atómica del EspÃritu Supremo. Se puede decir, entonces, que el Señor Krsna es como el Sol, y que las entidades vivientes son como la luz del Sol. Puesto que las entidades vivientes son la energÃa marginal de Krsna, tienen la tendencia a estar en contacto, o bien con la energÃa material, o bien con la energÃa espiritual. En otras palabras, la entidad viviente se encuentra entre las dos energÃas del Señor, y como pertenece a la energÃa superior del Señor, tiene una partÃcula de independencia. Mediante el buen uso de esa independencia, ella se pone bajo las órdenes directas de Krsna. De ese modo alcanza su condición normal en la potencia dadora de placer.
Asà terminan los significados de Bhaktivedanta del Decimoctavo CapÃtulo del Srimad Bhagavad-gita, en lo referente a su conclusión: “La perfección de la renunciaciónâ€.