sañjaya uvāca
ity ahaḿ vāsudevasya
pārthasya ca mahātmanaḥ
saḿvādam imam aśrauṣam
adbhutaḿ roma-harṣaṇam
sañjayaḥ uvÄca — Sañjaya dijo; iti — asà pues; aham — yo; vÄsudevasya — de Kṛṣṇa; pÄrthasya — y Arjuna; ca — también; mahÄ-Ätmanaḥ — de las grandes almas; saá¹vÄdam — discusión; imam — esto; aÅ›rauá¹£am — he oÃdo; adbhutam — maravilloso; roma-hará¹£aṇam — haciendo que el vello se erice.
Al principio del Bhagavad-gita, Dhrtarastra le preguntó a su secretario Sañjaya: “¿Qué pasó en el campo de batalla de Kuruksetra?â€. Todo el estudio se le relató a Sañjaya en el corazón por la gracia de su maestro espiritual, Vyasa. Fue asà que él pudo explicar el tema del campo de batalla. La conversación era maravillosa, porque nunca antes se habÃa dado una conversación tan importante entre dos grandes almas, y jamás volverÃa a darse. Era maravillosa, porque la Suprema Personalidad de Dios le estaba hablando de Sà mismo y Sus energÃas a la entidad viviente, Arjuna, un gran devoto del Señor. Si seguimos los pasos de Arjuna para entender a Krsna, tendremos entonces una vida feliz y triunfal. Sañjaya se dio cuenta de eso, y mientras empezaba a entenderlo, le expuso la conversación a Dhrtarastra. Ahora se concluye que donde quiera que estén Krsna y Arjuna, está la victoria.