yad ahańkāram āśritya
na yotsya iti manyase
mithyaiṣa vyavasāyas te
prakṛtis tvāḿ niyokṣyati
yat — si; ahaá¹…kÄram — en el ego falso; ÄÅ›ritya — refugiándose; na yotsye — no pelearé; iti — asà pues; manyase — piensas; mithyÄ eá¹£aḥ — todo esto es falso; vyavasÄyaḥ — determinación; te — tu; praká¹›tiḥ — naturaleza material; tvÄm — tú; niyoká¹£yati — te dedicarás.
Arjuna era un militar, y habÃa nacido con la naturaleza de los ksatriyas. Por consiguiente, él tenÃa el deber natural de pelear. Pero debido al ego falso, tenÃa miedo de que, por matar a su maestro, a su abuelo y a sus amigos, incurrirÃa en reacciones pecaminosas. En realidad, él estaba considerando que era el amo de sus acciones, como si estuviera dirigiendo los resultados buenos y malos de ese trabajo. Él olvidó que la Suprema Personalidad de Dios estaba ahà presente, ordenándole que peleara. Asà es el olvido del alma condicionada. La Personalidad Suprema da indicaciones acerca de lo que es bueno y lo que es malo, y uno sólo tiene que actuar con conciencia de Krsna para lograr la perfección de la vida. Nadie puede determinar cuál será su destino como lo puede hacer el Señor Supremo; por lo tanto, lo mejor es dejarse dirigir por el Señor Supremo y actuar de conformidad con ello. Nadie debe desdeñar la orden de la Suprema Personalidad de Dios o la orden del maestro espiritual, quien es el representante de Dios. Uno debe actuar sin vacilación para ejecutar la orden de la Suprema Personalidad de Dios. Eso lo mantendrá a uno en una posición segura en todas las circunstancias.