na hi deha-bhṛtā śakyaḿ
tyaktuḿ karmāṇy aśeṣataḥ
yas tu karma-phala-tyāgī
sa tyāgīty abhidhīyate
na — nunca; hi — ciertamente; deha-bhá¹›tÄ â€” por los encarnados; Å›akyam — es posible; tyaktum — ser renunciado; karmÄṇi — actividades; aÅ›eá¹£ataḥ — completamente; yaḥ — cualquiera que; tu — pero; karma — del trabajo; phala — del resultado; tyÄgÄ« — el renunciante; saḥ — él; tyÄgÄ« — el renunciante; iti — asà pues; abhidhÄ«yate — se dice.
En el Bhagavad-gita se dice que uno no puede dejar de trabajar en ningún momento. Por lo tanto, aquel que trabaja para Krsna y que no disfruta de los resultados fruitivos, aquel que le ofrece todo a Krsna, es en realidad un renunciante. Hay muchos miembros de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna que trabajan mucho en su oficina, en la fábrica o en algún otro lugar, y todo lo que ganan se lo dan a la Sociedad. Esas almas sumamente elevadas son de hecho sannyasis y están situadas en la orden de vida de renuncia. Aquà se señala claramente cómo renunciar a los frutos del trabajo y con qué propósito se debe hacerlo.