sarva-dvāreṣu dehe 'smin
prakāśa upajāyate
jñānaḿ yadā tadā vidyād
vivṛddhaḿ sattvam ity uta
sarva-dvÄreá¹£u — en todas las puertas; dehe asmin — en este cuerpo; prakÄÅ›aḥ — la cualidad de la iluminación; upajÄyate — manifiesta; jñÄnam — conocimiento; yadÄ â€” cuando; tadÄ â€” en ese entonces; vidyÄt — sabe; vivá¹›ddham — aumentó; sattvam — la modalidad de la bondad; ity uta — de ese modo se dice.
En el cuerpo hay nueve puertas: dos ojos, dos oÃdos, dos orificios nasales, la boca, el órgano genital y el ano. Cuando cada puerta está iluminada por las caracterÃsticas de la bondad, debe entenderse que en uno se ha desarrollado la modalidad de la bondad. En el plano de la modalidad de la bondad, se pueden ver las cosas como debe ser, se pueden oÃr las cosas como debe ser y se pueden saborear las cosas como debe ser. Uno queda limpio por dentro y por fuera. En cada puerta se desarrollan los signos de la felicidad, y ésa es la posición de la bondad.