nāhaḿ vedair na tapasā
na dānena na cejyayā
śakya evaḿ-vidho draṣṭuḿ
dṛṣṭavān asi māḿ yathā
na — jamás; aham — Yo; vedaiḥ — mediante el estudio de los Vedas; na — nunca; tapasÄ â€” mediante verdaderas penitencias; na — nunca; dÄnena — mediante la caridad; na — nunca; ca — también; ijyayÄ â€” mediante la adoración; Å›akhyaḥ — es posible; evam-vÄ«dhaḥ — asÃ; draá¹£á¹um — ver; dṛṣá¹avÄn — viendo; asà — tú estás; mÄm — a MÃ; yathÄ â€” como.
Krsna apareció primero ante Sus padres, Devaki y Vasudeva, en su forma de cuatro manos, y luedo se transformó y adoptó la forma de dos manos. Éste es un misterio muy difÃcil de entender para aquellos que son ateos o que están desprovistos de servicio devocional. A los eruditos que tan sólo han estudiado la literatura védica por medio del conocimiento gramatical o de las cualidades académicas, no les es posible entender a Krsna. Ni tampoco pueden entenderlo a Él las personas que van al templo de una manera oficial a ofrecer su adoración. Ellas hacen su visita, pero no pueden entender a Krsna tal como es Él. A Krsna se lo puede entender únicamente a través de la senda del servicio devocional, tal como el propio Krsna lo explica en el siguiente verso.