mac-cittā mad-gata-prāṇā
bodhayantaḥ parasparam
kathayantaś ca māḿ nityaḿ
tuṣyanti ca ramanti ca
mat-cittÄḥ — con la mente dedicada a Mà por completo; mat-gata-prÄṇÄḥ — con la vida consagrada a MÃ; bodhayantaḥ — predicando; parasparam — entre sÃ; kathayantaḥ — hablando; ca — también; mÄm — de MÃ; nityam — perpetuamente; tuá¹£yanti — se complacen; ca — también; ramanti — disfrutan de dicha trascendental; ca — también.
Los devotos puros, cuyas caracterÃsticas se mencionan aquÃ, se dedican por completo al amoroso servicio trascendental del Señor. Sus mentes no pueden ser apartadas de los pies de loto de Krsna. Sus conversaciones tratan únicamente de asuntos trascendentales. Las caracterÃsticas propias de los devotos puros se describen en este verso de un modo especÃfico. Los devotos del Señor Supremo se dedican las veinticuatro horas del dÃa a glorificar las cualidades y los pasatiempos del Señor Supremo. Ellos tienen el corazón y el alma sumergidos constantemente en Krsna, y disfrutan al discutir acerca de Él con otros devotos.
En la etapa preliminar del servicio devocional, ellos saborean el placer trascendental que procede del servicio mismo, y en la etapa madura se encuentran situados de hecho en el plano del amor de Dios. Una vez que se encuentran en esa posición trascendental pueden saborear la perfección máxima, que el Señor exhibe en Su morada. El Señor Caitanya dice que el servicio devocional trascendental es algo asà como cultivar una semilla en el corazón de la entidad viviente. Existen infinidad de entidades vivientes que viajan por todos los diferentes planetas del universo, y entre ellas hay unas cuantas que son lo suficientemente afortunadas como para conocer a un devoto puro y tener la oportunidad de entender el servicio devocional. Ese servicio devocional es como una semilla, y si se planta en el corazón de una entidad viviente y ésta se dedica a oÃr y cantar Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, esa semilla fructifica de la misma manera en que la semilla de un árbol fructifica con un riego regular. La planta espiritual del servicio devocional va creciendo gradualmente, hasta que atraviesa la cobertura del universo material y entra en la refulgencia brahmajyoti del cielo espiritual. En el cielo espiritual esa planta también sigue creciendo cada vez más, hasta que llega al planeta más elevado, que se denomina Goloka Vrndavana, el planeta supremo de Krsna. Por último, la planta se refugia en los pies de loto de Krsna y ahà descansa. Poco a poco, al igual que una planta produce frutas y flores, esa planta del servicio devocional también produce frutos, y el riego, en la forma del proceso de cantar y oÃr, continúa. Esa planta del servicio devocional se describe por completo en el Caitanya-caritamrta (Madhya-lila, CapÃtulo Diecinueve). Ahà se explica que cuando toda la planta se refugia en los pies de loto del Señor Supremo, uno queda totalmente absorto en el amor de Dios; en ese entonces, uno no puede vivir ni por un momento sin estar en contacto con el Señor Supremo, tal como un pez no puede vivir sin agua. En ese estado, en contacto con el Señor Supremo, el devoto adquiere de hecho las cualidades trascendentales.
El Srimad-Bhagavatam también está lleno de esa clase de narraciones acerca de la relación que hay entre el Señor Supremo y Sus devotos; por consiguiente, el Srimad-Bhagavatam les es muy querido a los devotos, tal como se declara en el propio Bhagavatam (12.13.18). Srimad-bhagavatam puranam amalam yad vaisnavanam priyam. En esa narración no hay nada acerca de las actividades materiales, el desarrollo económico, la complacencia de los sentidos o la liberación. El Srimad-Bhagavatam es la única narración en la que se describe a plenitud la naturaleza trascendental del Señor Supremo y Sus devotos. Asà pues, las almas iluminadas con conciencia de Krsna disfrutan continuamente de la actividad de oÃr lo que dicen esas Escrituras trascendentales, tal como un joven y una joven disfrutan al reunirse.