āścarya-vat paśyati kaścid enam
āścarya-vad vadati tathaiva cānyaḥ
āścarya-vac cainam anyaḥ śṛṇoti
śrutvāpy enaḿ veda na caiva kaścit
ÄÅ›caryavat — como asombroso; paÅ›yati — ve; kaÅ›cit — alguien; enam — esta alma; ÄÅ›caryavat — como asombroso; vadati — habla de; tathÄ â€” asà pues; eva — sin duda; ca — también; Änyaḥ — otro; ÄÅ›carya-vat — igualmente asombroso; ca — también; enam — esta alma; anyaḥ — otro; śṛṇoti — oye hablar de; Å›rutvÄ â€” habiendo oÃdo; api — incluso; enam — esta alma; veda — sabe; na — nunca; ca — y; eva — sin duda; kaÅ›cit — alguien.
Como el Gitopanisad está basado en gran parte en los principios de los Upanisads, no es sorprendente también encontrar este pasaje en el Katha Upanisad (1.2.7):
sravanayapi bahubhir yo na labhyah
srnvanto ’pi bahavo yam na vidyuh
ascaryo ’sya vakta kusalo ’sya labdha
ascaryo jñatva kusalanusistah
Es sin duda muy asombroso el hecho de que el alma atómica se halle en el cuerpo de un gigantesco animal, en el cuerpo de un gigantesco árbol baniano y también en los microbios, millones y billones de los cuales ocupan tan sólo un centÃmetro de espacio. Hombres con un escaso acopio de conocimiento y hombres que no son austeros no pueden entender las maravillas de la chispa espiritual atómica e individual, pese a que lo explica la más grande de todas las autoridades del conocimiento, quien le impartió lecciones incluso a Brahma, el primer ser vivo del universo. Debido a una concepción material burda de las cosas, la mayorÃa de los hombres de esta era no pueden imaginarse cómo una partÃcula tan pequeña puede al mismo tiempo volverse tan grande y tan pequeña. Asà pues, los hombres consideran que el alma propiamente dicha es maravillosa, ya sea por constitución o por descripción. Ilusionada por la energÃa material, la gente está tan inmersa en cuestiones relacionadas con la complacencia de los sentidos, que tiene muy poco tiempo para entender el asunto de la comprensión del ser, si bien es un hecho que, sin esa comprensión del ser, todas las actividades que se realizan en la lucha por la existencia, terminan al final en el fracaso. Tal vez uno no tenga idea de que debe pensar en el alma y, además, buscarles una solución a los sufrimientos materiales.
Algunas personas que están inclinadas a oÃr hablar del alma puede que asistan a conferencias con buena compañÃa, pero a veces, debido a la ignorancia, se desvÃan y aceptan que la Superalma y el alma atómica son una sola, sin diferencia de magnitud. Es muy difÃcil encontrar a un hombre que comprenda perfectamente la posición de la Superalma, la del alma atómica, sus funciones respectivas, sus relaciones, y todos los demás detalles, grandes y pequeños. Y es aún más difÃcil encontrar a un hombre que haya extraÃdo el beneficio pleno del conocimiento del alma, y que sea capaz de describir la posición del alma en los diferentes aspectos. Pero si de una forma u otra, uno es capaz de entender la materia que trata del alma, entonces su vida es un éxito.
El proceso más sencillo para entender la cuestión del ser consiste, no obstante, en aceptar las declaraciones del Bhagavad-gita —que habló la más grande de todas las autoridades, el Señor Krsna—, sin dejarse desviar por otras teorÃas. Pero también se requiere de una gran cantidad de penitencias y sacrificios, ya sea en esta vida o en las anteriores, antes de que se pueda aceptar a Krsna como la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, a Krsna se le puede conocer como tal en virtud de la misericordia sin causa del devoto puro, y de ninguna otra manera.