yat tad brahma paraḿ sūkṣmam
aśūnyaḿ śūnya-kalpitam
bhagavān vāsudeveti
yaḿ gṛṇanti hi sātvatāḥ
yat — lo que; tat — ese; brahma param — Parabrahman, la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa; sūkṣmam — espiritual, más allá de todo concepto material; aśūnyam — ni impersonal ni vacío; śūnya-kalpitam — a quien los poco inteligentes imaginan vacío; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; vāsudeva — Kṛṣṇa; iti — así; yam — quien; gṛṇanti — cantan acerca de; hi — en verdad; sātvatāḥ — los devotos puros.
Como se afirma en el Srimad-Bhagavatam (1.2.11):
vadanti tat tattva-vidas
tattvam yaj jñanam advayam
brahmeti paramatmeti
bhagavan iti sabdyate
La comprensión de la Verdad Absoluta pasa por tres fases: Brahman, Paramatma y Bhagavan. Bhagavan es el origen de todo. Brahman es una representación parcial de Bhagavan, y la percepción de Vasudeva, la Superalma que vive en todas partes y en el corazón de todos, también es una comprensión avanzada de la Suprema Personalidad de Dios. Sin embargo, el conocimiento perfecto no se alcanza hasta que no logramos comprender a la Suprema Personalidad de Dios (vasudevah sarvam iti), dándonos cuenta de que Vasudeva es a la vez Paramatma y el Brahman impersonal. Por eso Arjuna describe a Krsna con las palabras: param brahma param dhama pavitram paramam bhavan. Las palabras param brahma se refieren al refugio del Brahman impersonal y de la Superalma omnipresente. Cuando Krsna dice: tyaktva deham punar janma naiti mam eti, quiere decir que el devoto perfecto, tras alcanzar la visión perfecta, va de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Maharaja Khatvaṅga acudió al refugio de la Suprema Personalidad de Dios y, por su entrega completa, alcanzó la perfección.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Noveno del Canto Noveno del , titulado «La dinastía de Amsuman».