ṣaṣṭhaḿ saḿvatsaraḿ tatra
caritvā rohitaḥ purīm
upavrajann ajīgartād
akrīṇān madhyamaḿ sutam
śunaḥśephaḿ paśuḿ pitre
pradāya samavandata
ṣaṣṭham — el sexto; saṁvatsaram — año; tatra — en el bosque; caritvā — vagar; rohitaḥ — el hijo de Hariścandra; purīm — en su capital; upavrajan — fue allí; ajīgartāt — de Ajīgarta; akrīṇāt — compró; madhyamam — el segundo; sutam — hijo; śunaḥśepham — cuyo nombre era Śunaḥśepha; paśum — para usar como animal de sacrificio; pitre — a su padre; pradāya — ofreciendo; samavandata — ofreció respetuosas reverencias.
Parece ser que, en aquellos días, podían comprarse hombres para lo que fuese necesario. Hariscandra necesitaba una persona para utilizarla como animal de sacrificio en el yajña y, de ese modo, cumplir la promesa hecha a Varuna; para ello, su hijo compró un hombre puesto en venta por otro hombre. Los sacrificios humanos y el comercio de esclavos ya existían hace millones de años. En verdad, han existido desde tiempo inmemorial.