śeṣaḿ nivedayām āsa
pitre tena ca tad-guruḥ
coditaḥ prokṣaṇāyāha
duṣṭam etad akarmakam
śeṣam — los remanentes; nivedayām āsa — ofreció; pitre — a su padre; tena — por él; ca — también; tat-guruḥ — su sacerdote o maestro espiritual; coditaḥ — ante el ruego; prokṣaṇāya — para purificar; āha — dijo; duṣṭam — contaminada; etat — toda esta carne; akarmakam — no apta para ser ofrecida en la ceremonia śrāddha.
Lo que se vaya a ofrecer en un yajña no puede ser probado por nadie antes de ofrecerlo a la Deidad. Esta regla se sigue estrictamente en las cocinas de nuestros templos. Los alimentos que allí se preparan no se pueden probar hasta que no se han ofrecido a la Deidad. En caso contrario, lo que se esté cocinando se contamina y no puede ofrecerse. Los devotos ocupados en adorar a la Deidad deben tener esto bien presente, a fin de no incurrir en ofensas en la adoración de la Deidad.