tām āpatantīḿ jvalatīm
asi-hastāḿ padā bhuvam
vepayantīḿ samudvīkṣya
na cacāla padān nṛpaḥ
tām — a ese (demonio); āpatantīm — que avanzaba para atacarle; jvalatīm — ardiendo como el fuego; asi-hastām — con un tridente en la mano; padā — con su paso; bhuvam — la superficie de la Tierra; vepayantīm — haciendo temblar; samudvīkṣya — verle perfectamente; na — no; cacāla — se movió; padāt — de su lugar; nṛpaḥ — el rey.
Narayana-parah sarve na kutascana bibhyati (Bhag. 6.17.28). El devoto puro de Narayana no tiene miedo de ningún peligro material. Hay muchos ejemplos; Prahlada Maharaja no sintió el menor temor cuando su padre le torturó, aunque sólo tenía cinco años de edad. Por consiguiente, siguiendo los ejemplos de Ambarisa Maharaja y Prahlada Maharaja, el devoto debe aprender a tolerar todas las situaciones difíciles que se presentan en este mundo. Los devotos son a menudo torturados por no devotos, pero al devoto puro, que depende por completo de la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios, nunca le perturban esas actividades hostiles.