yatrāvatīrṇo bhagavān
paramātmā narākṛtiḥ
yadoḥ sahasrajit kroṣṭā
nalo ripur iti śrutāḥ
catvāraḥ sūnavas tatra
śatajit prathamātmajaḥ
mahāhayo reṇuhayo
haihayaś ceti tat-sutāḥ
yatra — donde, dinastía en la cual; avatīrṇaḥ — descendió; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa; paramātmā — que es la Superalma de todas las entidades vivientes; nara-ākṛtiḥ — una persona, con todo el aspecto de un ser humano; yadoḥ — de Yadu; sahasrajit — Sahasrajit; kroṣṭā — Kroṣṭā; nalaḥ — Nala; ripuḥ — Ripu; iti śrutāḥ — así conocidos; catvāraḥ — cuatro; sūnavaḥ — hijos; tatra — allí; śatajit — Śatajit; prathama-ātmajaḥ — de los primeros hijos; mahāhayaḥ — Mahāhaya; reṇuhayaḥ — Reṇuhaya; haihayaḥ — Haihaya; ca — y; iti — así; tat-sutāḥ — sus hijos (los hijos de Śatajit).
Como se confirma en el Srimad-Bhagavatam (1.2.11):
vadanti tat tattva-vidas
tattvam yaj jñanam advayam
brahmeti paramatmeti
bhagavan iti sabdyate
«Los trascendentalistas eruditos que conocen la Verdad Absoluta llaman a esa sustancia no dual Brahman, Paramatma o Bhagavan». La mayoría de los trascendentalistas solamente comprenden el Brahman impersonal o el Paramatma localizado, pues es muy difícil entender a la Personalidad de Dios. En la Bhagavad-gita (7.3), el Señor dice:
manusyanam sahasresu
kascid yatati siddhaye
yatatam api siddhanam
kascin mam vetti tattvatah
«De entre muchos miles de hombres, puede que uno se esfuerce por alcanzar la perfección; y de entre aquellos que han logrado la perfección, difícilmente uno Me conoce en verdad». Los yogis y los jñanis, es decir, los yogis místicos y los impersonalistas, pueden entender la Verdad Absoluta como algo impersonal o localizado. Pero, aunque son almas iluminadas y están por encima de los seres humanos corrientes, no logran comprender que la Suprema Verdad Absoluta pueda ser una persona. Por eso se afirma que, de entre muchos siddhas, es decir, de entre muchas almas que han llegado a percibir la Verdad Absoluta, tal vez haya una que comprenda a Krsna, que tiene el mismo aspecto que los seres humanos (narakrti). Esa forma humana fue explicada por el propio Krsna después de manifestar Su virat-rupa. El virat-rupa no es la forma original del Señor; la forma original del Señor es Dvibhuja-syamasundara, Muralidhara, el Señor que tiene dos brazos y toca la flauta (yam syamasundaram acintya-guna-svarupam). Las formas del Señor son prueba de Sus inconcebibles cualidades. El Señor mantiene infinidad de universos en el espacio de una de Sus respiraciones, y, sin embargo, Se viste con una forma idéntica a la de los seres humanos. Con todo, eso no significa que sea un ser humano. Como en Su forma original tiene el aspecto de un ser humano, los que no están dotados del conocimiento suficiente Le consideran un hombre común. Dice el Señor:
avajananti mam mudha
manusim tanum asritam
param bhavam ajananto
mama bhuta-mahesvaram
«Los necios se burlan de Mí cuando desciendo con forma humana. No conocen Mi naturaleza trascendental como Señor Supremo de todo cuanto existe» (Bg. 9.11). Por Su naturaleza trascendental, param bhavam, el Señor es el Paramatma omnipresente que vive en lo más hondo del corazón de todas las entidades vivientes; aun así, Su forma es como la del ser humano. La filosofía mayavada dice que el Señor es originalmente impersonal, pero que, cuando desciende, adopta una forma humana, y muchas otras formas. La realidad, sin embargo, es que originalmente es como un ser humano, y el Brahman impersonal está formado por los rayos de Su cuerpo (yasya prabha prabhavato jagad-anda-koti).