vīra-yūthāgraṇīr yena
rāmo 'pi yudhi toṣitaḥ
śāntanor dāsa-kanyāyāḿ
jajñe citrāńgadaḥ sutaḥ
vīra-yūtha-agraṇīḥ — Bhīṣmadeva, el más poderoso de todos los guerreros; yena — por quien; rāmaḥ api — el propio Paraśurāma, la encarnación de Dios; yudhi — en un combate; toṣitaḥ — quedó satisfecho (al ser derrotado por Bhīṣmadeva); śāntanoḥ — por Śāntanu; dāsa-kanyāyām — en el vientre de Satyavatī, tenida por hija de un śūdra; jajñe — nació; citrāṅgadaḥ — Citrāṅgada; sutaḥ — un hijo.
Satyavati en realidad era hija de Uparicara Vasu, que la engendró en el vientre de Matsyagarbha, una pescadora. Satyavati fue después criada por un pescador.
El combate entre Parasurama y Bhismadeva está relacionado con el rapto de Ambika, Ambalika y Amba, las hijas de Kasiraja, que Bhismadeva se llevó por la fuerza para complacer a su hermano Vicitravirya. Amba se apegó a Bhismadeva pensando que se casaría con ella, pero Bhismadeva había hecho voto de brahmacarya y no quiso casarse. Amba acudió entonces a Parasurama, el maestro espiritual de Bhismadeva en las artes militares, para que ordenara a Bhismadeva que se casara con ella. Bhismadeva, sin embargo, no aceptó la instrucción de Parasurama, y Parasurama entonces luchó con él para obligarle a aceptar el matrimonio. Pero Bhisma le venció; de esa forma, hizo que Parasurama se sintiese muy complacido con él.