taḿ tyaktu-kāmāḿ mamatāḿ
bhartus tyāga-viśańkitām
nāma-nirvācanaḿ tasya
ślokam enaḿ surā jaguḥ
tam — al bebé recién nacido; tyaktu-kāmām — que trataba de evitar; mamatām — a Mamatā; bhartuḥ tyāga-viśaṅkitām — con mucho miedo de que su esposo la rechazara por traer al mundo un hijo ilegítimo; nāma-nirvācanam — una ceremonia para dar nombre, nāma-karaṇa; tasya — al hijo; ślokam — verso; enam — este; surāḥ — los semidioses; jaguḥ — pronunciaron.
Siguiendo las Escrituras védicas, cuando nace un niño se celebran las ceremonias de jata-karma y nama-karana, en las cuales los brahmanas eruditos trazan el horóscopo del recién nacido en función de cálculos astrológicos. Sin embargo, el niño que Mamata había traído al mundo había sido engendrado de forma irreligiosa. Mamata era la esposa de Utathya, pero Brhaspati la había forzado y la había dejado embarazada. Brhaspati era, por lo tanto, el bharta. En la cultura védica, a la esposa se la considera propiedad de su marido, y si un hijo nace como resultado de un acto sexual ilícito, recibe el nombre de dvaja. Todavía hoy, la sociedad hindú utiliza la palabra dogla para designar a los hijos no engendrados por el esposo de la madre. En esa situación, es difícil dar un nombre al niño conforme a los principios regulativos establecidos. Por todo ello, Mamata se encontraba confusa, pero los semidioses dieron al niño un nombre adecuado: Bharadvaja, que indicaba que aquel hijo ilegítimo debía ser mantenido conjuntamente por Mamata y por Brhaspati.