śrī-duṣmanta uvāca
upapannam idaḿ subhru
jātāyāḥ kuśikānvaye
svayaḿ hi vṛṇute rājñāḿ
kanyakāḥ sadṛśaḿ varam
śrī-duṣmantaḥ uvāca — el rey Duṣmanta contestó; upapannam — adecuado para tu posición; idam — esto; su-bhru — ¡oh, Śakuntalā, de hermosas cejas!; jātāyāḥ — por tu nacimiento; kuśika-anvaye — en la familia de Viśvāmitra; svayam — personalmente; hi — en verdad; vṛṇute — elegir; rājñām — de una familia real; kanyakāḥ — hijas; sadṛśam — de un mismo nivel; varam — esposos.
Las palabras con que Sakuntala había recibido a Maharaja Dusmanta eran muy claras: «Su Majestad puede quedarse aquí y aceptar mi humilde recibimiento», e indicaban que quería que Maharaja Dusmanta fuese su esposo. Maharaja Dusmanta, por su parte, había deseado a Sakuntala por esposa desde el primer momento, nada más verla, de modo que su unión como marido y mujer era un acuerdo natural. Para persuadir a Sakuntala de que aceptase el matrimonio, Maharaja Dusmanta le recordó que, como hija de un rey, podía seleccionar a su esposo en una asamblea pública. La historia de la civilización arya nos muestra muchos ejemplos de princesas famosas que seleccionaron a su esposo en competiciones abiertas. Sitadevi, por ejemplo, aceptó por esposo al Señor Ramacandra en una de esas competiciones, y hay muchos otros ejemplos, como el de Draupadi y Arjuna. Por lo tanto, el matrimonio por mutuo acuerdo o mediante la selección del esposo en una competición abierta es perfectamente lícito. Hay ocho clases de matrimonio; de entre ellas, el matrimonio por mutuo acuerdo se denomina matrimonio gandharva. Por lo general, son los padres quienes seleccionan el cónyuge adecuado para sus hijos e hijas, pero el matrimonio gandharva se basa en la selección personal. No obstante, en el pasado, cuando el matrimonio por elección personal o por mutuo acuerdo estaba en vigor, no existía tal cosa como el divorcio por desavenencias conyugales. Si bien es cierto que entre las personas de más baja clase podían darse casos de divorcio por desavenencia, los matrimonios por mutuo acuerdo eran frecuentes incluso en las clases más elevadas, sobre todo entre las familias ksatriyas de la realeza. El modo en que Maharaja Dusmanta aceptó por esposa a Sakuntala estaba autorizado en la cultura védica. En el siguiente verso se explica cómo se celebró el matrimonio.