vidhāyālīka-viśrambham
ajñeṣu tyakta-sauhṛdāḥ
navaḿ navam abhīpsantyaḥ
puḿścalyaḥ svaira-vṛttayaḥ
vidhāya — por establecer; alīka — falsa; viśrambham — fidelidad; ajñeṣu — a los hombres necios; tyakta-sauhṛdāḥ — que han abandonado la compañía de sus bien-querientes; navam — nuevos; navam — nuevos; abhīpsantyaḥ — desear; puṁścalyaḥ — las mujeres fácilmente seducidas por otros hombres; svaira — independientemente; vṛttayaḥ — profesionales.
Como las mujeres se dejan seducir fácilmente, la Manu-samhita ordena que no se les dé libertad. La mujer siempre debe estar protegida, bien sea por su padre, por su esposo o por su hijo mayor. Cuando se les da libertad para relacionarse con los hombres de igual a igual - derecho que ahora reivindican - , les es imposible mantener su moralidad. Urvasi explica que la mujer, por naturaleza, tiende a establecer una amistad falsa con algún hombre para luego buscarse nuevos acompañantes, uno tras otro, incluso si eso supone abandonar la compañía de un bienqueriente sincero.