tasyāḿ kṛtātipraṇayāḥ
praṇayāpāya-kātarāḥ
bahu-mānena cābaddhā
nocuḥ kiñcana vipriyam
tasyām — de Mohinī-mūrti; kṛta-ati-praṇayāḥ — debido a la firme amistad; praṇaya-apāya-kātarāḥ — temerosos de que su amistad con Ella se rompiese; bahu-mānena — con gran respeto y honor; ca — también; ābaddhāḥ — estando demasiado apegados a Ella; na — no; ūcuḥ — dijeron; kiñcana — la más mínima palabra; vipriyam — por la que Mohinī-mūrti pudiera disgustarse con ellos.
Los demonios estaban tan cautivados con las mañas y las amigables palabras de Mohini-murti, que Sus dulces palabras bastaron para calmarles, a pesar de que iba a servir primero a los semidioses. El Señor dijo a los demonios: «Los semidioses son muy avaros y no pueden contener su ansiedad por tomar el néctar primero, así que vamos a dárselo. Pero vosotros no sois como ellos y podréis esperar un poco más. Sois héroes, y estáis muy complacidos conmigo. Mejor que esperéis hasta que los semidioses hayan bebido».