asurāṇāḿ sudhā-dānaḿ
sarpāṇām iva durnayam
matvā jāti-nṛśaḿsānāḿ
na tāḿ vyabhajad acyutaḥ
asurāṇām — de los demonios; sudhā-dānam — dar el néctar; sarpāṇām — de serpientes; iva — como; durnayam — cálculo erróneo; matvā — pensando así; jāti-nṛśaṁsānām — de aquellos que por naturaleza son muy envidiosos; na — no; tām — el néctar; vyabhajat — entregó la parte; acyutaḥ — la Suprema Personalidad de Dios, que nunca cae.
Sarpah krurah khalah krurah sarpat kruratarah khalah: «La serpiente es muy retorcida y envidiosa, y las personas demoníacas también lo son». Mantrausadhi-vasah sarpah khalah kena nivaryate: «A una serpiente se la puede llegar a dominar con mantras, hierbas y drogas, pero no hay forma posible de dominar a una persona envidiosa y retorcida». Conforme a esta lógica, la Suprema Personalidad de Dios no creyó oportuno repartir néctar entre los demonios.