yaḥ svātmanīdaḿ nija-māyayārpitaḿ
kvacid vibhātaḿ kva ca tat tirohitam
aviddha-dṛk sākṣy ubhayaḿ tad īkṣate
sa ātma-mūlo 'vatu māḿ parāt-paraḥ
yaḥ — la Suprema Personalidad de Dios, quien; sva-ātmani — en Él; idam — la manifestación cósmica; nija-māyayā — por Su propia potencia; arpitam — dotado; kvacit — a veces, al principio de un kalpa; vibhātam — se manifiesta; kva ca — a veces, en el momento de la aniquilación; tat — ésa (manifestación); tirohitam — no visible; aviddha-dṛk — Él lo ve todo (en todas esas circunstancias); sākṣī — el testigo; ubhayam — ambas (manifestación y aniquilación); tat īkṣate — lo ve todo, sin perder nada de vista; saḥ — esa Suprema Personalidad de Dios; ātma-mūlaḥ — autosuficiente, sin ninguna otra causa; avatu — por favor da protección; mām — a mí; parāt-paraḥ — Él es trascendental a lo trascendental, está por encima de toda realidad trascendental.
La Suprema Personalidad de Dios tiene infinidad de potencias (parasya saktir vividhaiva sruyate). Por lo tanto, en cuanto lo desea, emplea una de Sus potencias, y mediante esa expansión crea la manifestación cósmica. Después de la aniquilación, la manifestación cósmica reposa nuevamente en Él. No obstante, Él es, de modo infalible, el observador supremo. El Señor Supremo permanece inmutable en toda circunstancia. Es un simple testigo y Se mantiene completamente aparte de la creación y de la aniquilación.