tatra dānava-daityānāḿ
sańgāt te bhāva āsuraḥ
dṛṣṭvā mad-anubhāvaḿ vai
sadyaḥ kuṇṭho vinańkṣyati
tatra — en ese lugar; dānava-daityānām — de los demonios y los dānavas; saṅgāt — debido al contacto; te — tuya; bhāvaḥ — mentalidad; āsuraḥ — demoníaca; dṛṣṭvā — por observar; mat-anubhāvam — Mi extraordinario poder; vai — en verdad; sadyaḥ — de inmediato; kuṇṭhaḥ — ansiedad; vinaṅkṣyati — será destruida.
El Señor aseguró a Bali Maharaja que le protegería en toda circunstancia; por último, también le aseguró que le protegería de los nocivos efectos del contacto con los demonios. Ciertamente, Bali Maharaja llegó a ser un devoto excelso, pero padecía cierta ansiedad debido a que sus compañías no eran estrictamente devocionales. Por esa razón, la Suprema Personalidad de Dios le aseguró que su mentalidad demoníaca sería destruida. En otras palabras, la relación con devotos destruye la mentalidad demoníaca.
satam prasaṅgan mama virya-samvido
bhavanti hrt-karna-rasayanah kathah
(Bhag. 3.2525)
El demonio que se relaciona con devotos dedicados a glorificar a la Suprema Personalidad de Dios, poco a poco se vuelve devoto.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Vigésimo Segundo del Canto Octavo del , titulado «Bali Maharaja ofrece su propia vida».