तावत् सुतलमध्यास्तां विश्वकर्मविनिर्मितम् ।
यदाधयो व्याधयश्च क्लमस्तन्द्रा पराभवः ।
नोपसर्गा निवसतां संभवन्ति ममेक्षया ॥३२॥

tāvat sutalam adhyāstāḿ

viśvakarma-vinirmitam

yad ādhayo vyādhayaś ca

klamas tandrā parābhavaḥ

nopasargā nivasatāḿ

sambhavanti mamekṣayā

tāvat — mientras no asumas el puesto del Señor Indra; sutalam — en el planeta llamado Sutala; adhyāstām — ve a vivir allí ocupando el lugar; viśvakarma-vinirmitam — que fue creado especialmente por Viśvakarmā; yat — en donde; ādhayaḥ — los sufrimientos propios de la mente; vyādhayaḥ — los sufrimientos propios del cuerpo; ca — también; klamaḥ — fatiga; tandrā — vértigo o pereza; parābhavaḥ — ser derrotado; na — no; upasargāḥ — otras señales de perturbación; nivasatām — de quienes allí viven; sambhavanti — resulta posible; mama — de Mí; īkṣayā — por la vigilancia especial.


Texto

Hasta que alcance la posición de rey del cielo, Bali Maharaja vivirá en el planeta Sutala, que Visvakarma construyó siguiendo Mi orden. Ese planeta cuenta con Mi protección especial, de modo que está libre de los sufrimientos del cuerpo y de la mente; en él no hay fatiga, ni vértigo, ni derrotas ni ninguna otra perturbación. Ahora, Bali Maharaja, puedes ir allí y vivir en paz.

Significado

Visvakarma es el arquitecto o ingeniero de los palacios construidos en los planetas celestiales. Por lo tanto, los edificios y palacios del planeta Sutala deben de ser, como mínimo, iguales a los que existen en los planetas celestiales, ya que fue él el encargado de construirlos. Una ventaja adicional de ese lugar especialmente diseñado para Bali Maharaja era que en él no se vería perturbado por ninguna calamidad externa. Además, también estaría libre de todo sufrimiento físico y mental. Ésas eran las extraordinarias características del planeta Sutala, donde iba a vivir Bali Maharaja.

En las Escrituras védicas hallamos descripciones de muchísimos planetas en los que hay infinidad de palacios miles de veces mejores que los que podamos encontrar en el planeta Tierra. Por supuesto, cuando hablamos de palacios, nos referimos también a grandes ciudades y poblaciones. Por desgracia, los científicos contemporáneos, cuando salen a explorar otros planetas, no ven más que piedras y arena. Claro está, son muy libres de continuar con sus frívolas excursiones, pero los estudiantes de las Escrituras védicas nunca les creerán ni concederán ningún mérito a su exploración de otros planetas.