ततो गजेन्द्रस्य मनोबलौजसां
कालेन दीर्घेण महानभूद्व्ययः ।
विकृष्यमाणस्य जलेऽवसीदतो
विपर्ययोऽभूत् सकलं जलौकसः ॥३०॥

tato gajendrasya mano-balaujasāḿ

kālena dīrgheṇa mahān abhūd vyayaḥ

vikṛṣyamāṇasya jale 'vasīdato

viparyayo 'bhūt sakalaḿ jalaukasaḥ

tataḥ — a continuación; gaja-indrasya — del rey de los elefantes; manaḥ — de la fuerza del entusiasmo; bala — la fuerza física; ojasām — y la fuerza de los sentidos; kālena — debido a los años de lucha; dīrgheṇa — prolongada; mahān — grande; abhūt — fue; vyayaḥ — el gasto; vikṛṣyamāṇasya — que estaba siendo arrastrado (por el cocodrilo); jale — hacia el agua (un medio extraño); avasīdataḥ — reducida (la fuerza mental, física y sensoria); viparyayaḥ — lo contrario; abhūt — se volvieron; sakalam — todos ellos; jala-okasaḥ — el cocodrilo, que tiene su hogar en el agua.


Texto

Sin embargo, con los tirones del cocodrilo y los muchos años de lucha en el agua, el elefante vio disminuidas sus fuerzas mentales, físicas y sensoriales. El cocodrilo, por el contrario, como era un animal de agua, veía aumentar su ntusiasmo, su fuerza física y el poder de sus sentidos.

Significado

La diferencia entre el elefante y el cocodrilo era que el elefante, a pesar de su inmensa fuerza, tenía que luchar en el agua, un medio que le era extraño. Llevaba ya mil años luchando sin tomar ningún alimento; en esas circunstancias, su fuerza física disminuyó, y con la disminución de sus fuerzas, su mente se debilitó y sus sentidos perdieron poder. El cocodrilo, como era animal de agua, no tenía dificultades. Podía comer, y con el alimento obtenía fuerza mental e impulso sensorial. Así, mientras el elefante veía reducidas sus fuerzas, el cocodrilo era cada vez más poderoso. De esto podemos extraer una lección: en la lucha contra maya no debemos situarnos en una posición en que nuestras fuerzas, nuestro entusiasmo y nuestros sentidos no tengan el vigor necesario para la lucha. Nuestro movimiento para la conciencia de Krsna ha declarado una verdadera guerra contra la energía ilusoria, en cuyo seno se pudren todas las entidades vivientes bajo un concepto equivocado de civilización. Los soldados del movimiento para la conciencia de Krsna tienen que gozar siempre de fuerza física, entusiasmo y poder sensorial. Por lo tanto, para mantenerse aptos deben situarse en una condición de vida normal. Lo que define esa condición normal no es lo mismo para todos; ésa es la razón de que existan las divisiones de varnasrama: brahmana, ksatriya, vaisya, sudra, brahmacarya, grhastha, vanaprastha y sannyasa. En la era actual, Kali-yuga, se aconseja especialmente no entrar en la orden de sannyasa.

asvamedham gavalambham
sannyasam pala-paitrkam
devarena sutotpattim
kalau pañca vivarjayet

(Brahma-vaivrta Purana)

Ese verso nos permite entender que en la era actual el sannyasa-asrama está prohibido, porque la gente no es fuerte. Para darnos ejemplo, Sri Caitanya Mahaprabhu entró en la orden de sannyasa a los veinticuatro años de edad, pero el propio Sarvabhauma Bhattacarya Le aconsejó que guardase las mayores precauciones, pues había entrado en la orden de sannyasa a una edad muy temprana. Para fomentar la prédica, estamos dando iniciación sannyasa a personas jóvenes, pero la experiencia nos muestra que no están preparados para la vida de sannyasa. Nada hay de malo, sin embargo, en que alguien no se considere capacitado para ser sannyasi; si siente mucha agitación sexual, debe encaminarse al asrama en que se permite la vida sexual, es decir, al grhastha-asrama. Que alguien demuestre debilidad en un lugar no significa que deba dejar de luchar con el cocodrilo de maya. Debe refugiarse en los pies de loto de Krsna, tal como más adelante veremos que hizo Gajendra, y, al mismo tiempo, puede ser grhastha, si se siente satisfecho con la posibilidad de tener vida sexual. No hay por qué abandonar la lucha. Por consiguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu recomienda: sthane sthitah sruti-gatam tanu-vaṅ-manobhih: Podemos permanecer en el asrama que consideremos más adecuado para nosotros; no es esencial entrar en la orden de sannyasa. Quien sienta agitación sexual puede entrar en el grhastha-asrama. Pero hay que continuar luchando. Para quien no se encuentra en la posición trascendental, no es un gran mérito el situarse artificialmente en la orden de sannyasa. Si sannyasa no es lo más adecuado, podemos entrar en la orden de grhastha y luchar contra maya con mucha fuerza. Pero no debemos abandonar la lucha e irnos.