yat tad vapur bhāti vibhūṣaṇāyudhair
avyakta-cid-vyaktam adhārayad dhariḥ
babhūva tenaiva sa vāmano vaṭuḥ
sampaśyator divya-gatir yathā naṭaḥ
yat — el cual; tat — ese; vapuḥ — cuerpo trascendental; bhāti — manifiesta; vibhūṣaṇa — con Sus adornos; āyudhaiḥ — y con armas; avyakta — no manifestado; cit-vyaktam — manifestado espiritualmente; adhārayat — adoptó; hariḥ — el Señor; babhūva — inmediatamente Se volvió; tena — con eso; eva — ciertamente; saḥ — Él (el Señor); vāmanaḥ — enano; vaṭuḥ — un brāhmaṇa brahmacārī; sampaśyatoḥ — ante la mirada de Sus padres; divya-gatiḥ — cuyos movimientos son maravillosos; yathā — como; naṭaḥ — un actor teatral.
La palabra natah es significativa. Un actor, aunque se cambie de vestimenta para representar distintos papeles, es siempre la misma persona. En la Brahma-samhita (5.33, 39) se explica que el Señor, de modo parecido, adopta miles de millones de formas (advaitam acyutam anadim ananta-rupam adyam purana-purusam). Él siempre está presente en infinidad de encarnaciones (ramadi-murtisu kala-niyamena tisthan nanavataram akarod bhuvanesu kintu). Sin embargo, esas encarnaciones no son diferentes entre sí. Él es la misma persona, con la misma potencia, la misma eternidad y la misma existencia espiritual, pero puede adoptar muchas formas distintas al mismo tiempo. Vamanadeva nació del vientre de Su madre en la forma de Narayana, con cuatro brazos que sostenían las armas simbólicas que Le caracterizan; instantes después, Se transformó en un brahmacari (vatu). Eso significa que Su cuerpo no es material. Quien piensa que el Señor Supremo adopta un cuerpo material no es inteligente. Tiene que aprender más acerca de la posición del Señor. Como se confirma en la Bhagavad-gita (4.9): janma karma ca me divyam evam yo vetti tattvatah. Debemos comprender el advenimiento trascendental del Señor en Su cuerpo trascendental original (sac-cid-ananda-vigraha).