asad-aviṣayam ańghriḿ bhāva-gamyaḿ prapannān
amṛtam amara-varyān āśayat sindhu-mathyam
kapaṭa-yuvati-veṣo mohayan yaḥ surārīḿs
tam aham upasṛtānāḿ kāma-pūraḿ nato 'smi
asat-aviṣayam — no comprendido por los ateos; aṅghrim — a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios; bhāva-gamyam — comprendido por los devotos; prapannān — plenamente entregados; amṛtam — el néctar; amara-varyān — solamente a los semidioses; āśayat — dio a beber; sindhu-mathyam — producido del océano de leche; kapaṭa-yuvati-veṣaḥ — que apareció como una falsa jovencita; mohayan — cautivar; yaḥ — aquel que; sura-arīn — a los enemigos de los semidioses; tam — a Él; aham — yo; upasṛtānām — de los devotos; kāma-pūram — que satisface todos los deseos; nataḥ asmi — ofrezco respetuosas reverencias.
La Suprema Personalidad de Dios expone claramente la enseñanza de esta narración acerca de cómo fue batido el océano de leche. Él es ecuánime con todos, pero, aun así, siente un cariño natural por Sus devotos, y Les favorece. En la Bhagavad-gita (9.29), el Señor dice:
samo 'ham sarva-bhutesu
na me dvesyo 'sti na priyah
ye bhajanti tu mam bhaktya
mayi te tesu capy aham
«Yo no envidio a nadie ni tengo preferencia por nadie. Soy ecuánime con todos. Pero aquel que Me ofrece servicio con devoción es un amigo y está en Mí, y Yo también soy un amigo para Él». Esta parcialidad por parte de la Suprema Personalidad de Dios es natural. La actitud del padre que cuida de sus hijos no es parcial, sino que se basa en una correspondencia de amor. Los hijos dependen del cariño del padre, y el padre les mantiene con cariño. De la misma forma, los devotos sólo conocen los pies de loto del Señor, de modo que el Señor siempre está dispuesto a brindarles protección y a satisfacer sus deseos. Por esa razón, el Señor dice: kaunteya pratijanihi na me bhaktah pranasyati: «¡Oh, hijo de Kunti!, declara abiertamente que Mi devoto nunca perece».
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Duodécimo del Canto Octavo del Srimad-Bhagavatam, titulado «La encarnación Mohini-murti confunde al Señor Siva».