वित्तेषु नित्याभिनिविष्टचेता
विद्वांश्च दोषं परवित्तहर्तुः ।
प्रेत्येह वाथाप्यजितेन्द्रियस्त
दशान्तकामो हरते कुटुम्बी ॥१५॥

vitteṣu nityābhiniviṣṭa-cetā

vidvāḿś ca doṣaḿ para-vitta-hartuḥ

pretyeha vāthāpy ajitendriyas tad

aśānta-kāmo harate kuṭumbī

vitteṣu — en la riqueza material; nitya-abhiniviṣṭa-cet)aḥ — cuya mente está siempre absorta; vidvān — habiendo aprendido; ca — también; doṣam — la falta; para-vitta- hartuḥ — de quien roba el dinero de otros mediante engaños o transacciones en el mercado negro; pretya — después de morir; iha — en el mundo material; vā — o; athāpi — aún; ajita-indriyaḥ — por no poder controlar los sentidos; tat — ése; aśānta-kāmaḥ — de deseos no saciados; harate — roba; kuṭumbī — demasiado apegado a su familia.


Texto

Aquel que está demasiado apegado a su deber de mantener a la familia y es incapaz de controlar los sentidos, está absorto hasta lo más profundo del corazón en cómo ganar dinero. Sabe que si se apodera de las riquezas de otros será castigado por las leyes del gobierno, y que después de morir sufrirá el castigo de Yamaraja; pero, aun así, continúa engañando a los demás para conseguir dinero.

Significado

La gente, sobre todo hoy en día, no cree ni en la próxima vida, ni en el tribunal de Yamaraja, ni en los castigos que esperan a los pecadores. Pero, por lo menos, deberíamos saber que las leyes del gobierno castigan al que se vale de engaños para ganar dinero. La gente, sin embargo, no se preocupa ni de las leyes de esta vida, ni de las que rigen la siguiente. Tal vez poseamos mucho conocimiento, pero, si no podemos controlar los sentidos, no podremos acabar con las actividades pecaminosas.