tasyai namo 'stu kāṣṭhāyai
yatrātmā harir īśvaraḥ
yad gatvā na nivartante
śāntāḥ sannyāsino 'malāḥ
iti te saḿyatātmānaḥ
samāhita-dhiyo 'malāḥ
upatasthur hṛṣīkeśaḿ
vinidrā vāyu-bhojanāḥ
tasyai — a esa; namaḥ — respetuosas reverencias; astu — que haya; kāṣṭhāyai — dirección; yatra — donde; ātmā — la Superalma; hariḥ — la Suprema Personalidad de Dios; īśvaraḥ — el controlador supremo; yat — que; gatvā — habiendo ido; na — nunca; nivartante — regresan; śāntāḥ — pacíficas; sannyāsinaḥ — personas santas en la orden renunciada de la vida; amalāḥ — puras; iti — así; te — ellos; saṁyata- ātmānaḥ — con las mentes controladas; samāhita — estabilizadas; dhiyaḥ — inteligencias; amalāḥ — purificadas; upatasthuḥ — adoraron; hṛṣīkeśam — al amo de los sentidos; vinidrāḥ — sin dormir; vāyu-bhojanāḥ — comiendo solamente aire.
Las dos palabras tasyai kasthayai son muy significativas. La Suprema Personalidad de Dios, en Sus aspectos de Brahman y Paramatma, está en todas partes, en todas direcciones, en cada corazón y en cada átomo. ¿Qué sentido tienen entonces las palabras tasyai kasthayai, «en dirección a donde está Hari»? Hiranyakasipu, en su época, extendió su influencia por todas partes, pero no podía imponerla en los lugares en que habían tenido lugar los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios. En la Tierra, por ejemplo, hay lugares como Vrndavana y Ayodhya, que reciben el nombre de dhamas. En el dhama, ni Kali- yuga ni los demonios tienen influencia. A aquel que se refugia en un dhama le resulta muy fácil la adoración del Señor, lo cual trae como consecuencia un rápido avance espiritual. En la India todavía es posible ir a Vrndavana y otros lugares semejantes para obtener rápidamente los resultados de las actividades espirituales.