śailā droṇībhir ākrīḍaḿ
sarvartuṣu guṇān drumāḥ
dadhāra loka-pālānām
eka eva pṛthag guṇān
śailāḥ — las colinas y montañas; droṇībhiḥ — con los valles que las separan; ākrīḍam — parques de recreo para Hiraṇyakaśipu; sarva — todas; ṛtuṣu — en las estaciones del año; guṇān — distintas cualidades (frutas y flores); drumāḥ — las plantas y árboles; dadhāra — realizaba; loka-pālānām — de otros semidioses encargados de distintos departamentos de las actividades de la naturaleza; ekaḥ — él solo; eva — en verdad; pṛthak — diferentes; guṇān — cualidades.
Al principio del Srimad-Bhagavatam se dice: tejo-vari- mrdam yatha vinimayah: El fuego, el agua y la tierra, que se combinan y toman forma, dirigen el mundo material. En este verso se menciona que las tres modalidades de la naturaleza (prthag gunan) actúan bajo la dirección de ciertos semidioses. El rey Indra, por ejemplo, se encarga de verter agua, el semidiós Vayu controla el aire y seca el agua, mientras que el semidiós que rige el fuego lo quema todo. Sin embargo, Hiranyakasipu, mediante sus austeras prácticas de yoga místico, se hizo tan poderoso que él solo se encargó de todo, sin ayuda de los semidioses.