yathānalo dāruṣu bhinna īyate
yathānilo deha-gataḥ pṛthak sthitaḥ
yathā nabhaḥ sarva-gataḿ na sajjate
tathā pumān sarva-guṇāśrayaḥ paraḥ
yathÄ â€” tal como; analaḥ — el fuego; dÄruá¹£u — en leña; bhinnaḥ — separado; Ä«yate — se percibe; yathÄ â€” tal como; anilaḥ — el aire; deha-gataḥ — dentro del cuerpo; pá¹›thak — separado; sthitaḥ — situado; yathÄ â€” tal como; nabhaḥ — el cielo; sarva- gatam — omnipresente; na — no; sajjate — se mezcla; tathÄ â€” del mismo modo; pumÄn — la entidad viviente; sarva-guṇa-ÄÅ›rayaḥ — aunque ahora refugio de las modalidades de la naturaleza material; paraḥ — trascendental a la contaminación material.
En la Bhagavad-gita, la Suprema Personalidad de Dios ha explicado que de Él emanan tanto la energÃa material como la espiritual. La energÃa material viene descrita con las palabras me bhinna prakrtir astadha, es decir, las ocho energÃas separadas del Señor. Pero aunque se afirma que esas ocho energÃas materiales densas y sutiles - la tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso - son bhinna, es decir, están separadas del Señor, en realidad no lo están. Del mismo modo que el fuego parece estar separado de la leña, y del mismo modo que el aire que circula por las fosas nasales y la boca parece estar separado del cuerpo, Paramatma, la Suprema Personalidad de Dios, parece estar separado del ser vivo, cuando la realidad es que está separado, pero al mismo tiempo no lo está. Ésa es la filosofÃa de acintya-bhedabheda-tattva expuesta por Sri Caitanya Mahaprabhu. Conforme a las reacciones del karma, el ser vivo parece estar separado de la Suprema Personalidad de Dios, pero en realidad mantiene una relación muy Ãntima con el Señor. Por consiguiente, y aunque parezca que el Señor nos ha abandonado a nuestra suerte, en realidad Él siempre está pendiente de nuestras actividades. Asà pues, debemos depender de la supremacÃa de la Suprema Personalidad de Dios en toda circunstancia, y de ese modo revivir nuestra relación Ãntima con Él. Debemos depender de la autoridad y el control de la Suprema Personalidad de Dios.