tvayā kṛtajñena vayaḿ mahī-pate
kathaḿ vinā syāma suhṛttamena te
tatrānuyānaḿ tava vīra pādayoḥ
śuśrūṣatīnāḿ diśa yatra yāsyasi
tvayÄ â€” tú; ká¹›tajñena — una personalidad muy agradecida; vayam — nosotras; mahÄ«-pate — ¡oh, rey!; katham — cómo; vinÄ â€” sin; syÄma — vamos a existir; suhá¹›t- tamena — nuestro mejor amigo; te — de ti; tatra — allÃ; anuyÄnam — las seguidoras; tava — de ti; vÄ«ra — ¡oh, héroe!; pÄdayoḥ — de los pies de loto; Å›uÅ›rūṣatÄ«nÄm — de quienes se ocupan en el servicio; diÅ›a — por favor, ordena; yatra — donde; yÄsyasi — vas a ir.
En el pasado, los reyes ksatriyas solÃan tener muchas esposas; después de la muerte del rey, y en especial si morÃa en el campo de batalla, todas las reinas seguÃan el proceso de saha-marana y morÃan con el esposo, que para ellas era su misma vida. A la muerte de Pandu Maharaja, el padre de los Pandavas, sus dos esposas, es decir, la madre de Yudhisthira, Bhima y Arjuna, y la madre de Nakula y Sahadeva, se disponÃan a morir en la pira funeraria junto con él. Pero, tras llegar a un acuerdo, decidieron que Kunti seguirÃa viva para cuidar de los niños pequeños, y que la otra esposa, Madri, podrÃa morir con su esposo. Ese sistema de saha-marana siguió vigente en la India incluso hasta la época del gobierno británico, pero más tarde se fue eliminando, pues, con el avance de Kali- yuga, la actitud de las esposas habÃa ido cambiando. De ese modo, el sistema de saha-marana ha quedado prácticamente abolido. No obstante, no hace más de cincuenta años, vi personalmente a una mujer, la esposa de un médico, que por su propia voluntad decidió morir junto con su esposo. Ambos fueron llevados en procesión en el carro mortuorio. Ese intenso amor de una casta esposa por su marido es fuera de lo común.