पुराण्यनेन सृष्टानि नृतिर्यगृषिदेवताः ।
शेते जीवेन रूपेण पुरेषु पुरुषो ह्यसौ ॥३७॥

purāṇy anena sṛṣṭāni

nṛ-tiryag-ṛṣi-devatāḥ

śete jīvena rūpeṇa

pureṣu puruṣo hy asau

purāṇi — lugares de residencia, o cuerpos; anena — por Él (la Suprema Personalidad de Dios); sṛṣṭāni — entre esas creaciones; nṛ — hombre; tiryak — aparte de los seres humanos (mamíferos, aves, etc); ṛṣi — personas santas; devatāḥ — y semidioses; śete — yace; jīvena — con las entidades vivientes; rūpeṇa — en la forma de Paramātmā; pureṣu — en esos lugares de residencia o cuerpos; puruṣaḥ — el Señor Supremo; hi — en verdad; asau — Él (la Personalidad de Dios).


Texto

La Suprema Personalidad de Dios ha creado muchos lugares en los que residir, como los cuerpos de los seres humanos, de los mamíferos, de las aves, de los santos y de los semidioses. El Señor, en la forma de Paramatma, reside con el ser vivo en toda esa infinidad de formas corporales. Por ello, se Le conoce con el nombre de purusavatara.

Significado

En la Bhagavad-gita (18.61), se dice:

isvarah sarva-bhutanam
hrd-dese 'rjuna tisthati
bhramayan sarva-bhutani
yantrarudhani mayaya

«El Señor Supremo Se encuentra en el corazón de todos, ¡oh, Arjuna!, y dirige los movimientos de todas las entidades vivientes, que están sentadas como en una máquina hecha de energía material». La entidad viviente, que es parte integral de la Suprema Personalidad de Dios, existe gracias a la misericordia del Señor, que está siempre con ella en todas las formas corporales. Cuando la entidad viviente desea un determinado tipo de disfrute material, el Señor le proporciona un cuerpo, que es como una máquina, y, con la única finalidad de mantenerla viva en ese cuerpo, permanece con ella en Su forma de purusa (Ksirodakasayi Visnu). Esto se confirma también en la Brahma-samhita (5.35):

eko 'py asau racayitum jagad-anda-kotim
yac-chaktir asti jagad-anda-caya yad-antah
andantara-stha-paramanu-cayantara-stham
govindam adi-purusam tam aham bhajami

«Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, que entra en la existencia de cada universo y de cada átomo por medio de una de Sus porciones plenarias, y de ese modo manifiesta Su infinita energía por toda la creación material». La entidad viviente, como parte integral del Señor, recibe el nombre de jiva. El Señor Supremo, que es purusa, permanece con la jiva para darle la posibilidad de disfrutar de la materia.