अग्नौ गुरावात्मनि च सर्वभूतेष्वधोक्षजम् ।
भूतैः स्वधामभिः पश्येदप्रविष्टं प्रविष्टवत् ॥१५॥

agnau gurāv ātmani ca

sarva-bhūteṣv adhokṣajam

bhūtaiḥ sva-dhāmabhiḥ paśyed

apraviṣṭaḿ praviṣṭavat

agnau — en el fuego; gurau — en el maestro espiritual; ātmani — en el propio ser; ca — también; sarva-bhūteṣu — en toda entidad viviente; adhokṣajam — la Suprema Personalidad de Dios, que no se puede ver ni percibir con los ojos y demás sentidos materiales; bhūtaiḥ — con todas las entidades vivientes; sva-dhāmabhiḥ — junto con todo lo relacionado con Su Señoría; paśyet — se debe ver; apraviṣṭam — que no ha entrado; praviṣṭa-vat — también que ha entrado.


Texto

Hay que llegar a comprender que la Suprema Personalidad de Dios, Visnu, ha entrado, y al mismo tiempo no ha entrado, en el fuego, en el maestro espiritual, en el propio ser y en todas las entidades vivientes, en toda circunstancia y en toda condición. Su posición, tanto interna como externamente, es la de controlador supremo de todo.

Significado

La comprensión del carácter omnipresente de la Suprema Personalidad de Dios es la comprensión perfecta de la Verdad Absoluta, que puede alcanzarse por medio del estudio de las Escrituras védicas. Como se afirma en la Brahma-samhita (5.35): andantara-stha-paramanu-cayantara-stham: El Señor está dentro del universo, dentro del corazón de cada entidad viviente y también dentro del átomo. Debemos entender que la presencia de la Suprema Personalidad de Dios supone también la presencia de todo lo relacionado con Él, como Su nombre, Su forma, Sus acompañantes y Sus sirvientes. La entidad viviente es parte integral de la Suprema Personalidad de Dios; por lo tanto, debemos entender que, si el Señor Supremo ha entrado en el átomo, en el átomo también hay entidades vivientes. El carácter inconcebible de la Suprema Personalidad de Dios es algo que debe aceptarse, pues, desde el punto de vista material, nadie puede comprender que el Señor pueda ser omnipresente y, al mismo tiempo, permanecer en Su propia morada, Goloka Vrndavana. Esa comprensión puede alcanzarse si se siguen estrictamente los principios regulativos de asrama (brahmacarya, grhastha, vanaprastha y sannyasa). En relación con esto, Srila Madhvacarya dice:

apravistah sarva-gatah
pravistas tv anurupavan
evam dvi-rupo bhagavan
harir eko janardanah

La Suprema Personalidad de Dios, en Su forma original, no ha entrado en todo (apravistah), pero en Su forma impersonal sí lo ha hecho (pravistah). De este modo, ha entrado, y al mismo tiempo no ha entrado. Esto se explica también en la Bhagavad-gita (9.4), donde el Señor dice:

maya tatam idam sarvam
jagad avyakta-murtina
mat-sthani sarva-bhutani
na caham tesv avasthitah

«Yo, en Mi forma no manifestada, estoy presente en todo el universo. Todos los seres están en Mí, pero Yo no estoy en ellos». El Señor puede desafiarse a Sí mismo. De este modo existe la diversidad en la unidad (ekatvam bahutvam).