devo 'suro naro 'nyo vā
neśvaro 'stīha kaścana
ātmano 'nyasya vā diṣṭaḿ
daivenāpohituḿ dvayoḥ
devaḥ — los semidioses; asuraḥ — los demonios; naraḥ — los humanos; anyaḥ — o cualesquiera otros; vā — o; na — no; īśvaraḥ — el controlador supremo; asti — es; iha — en este mundo; kaścana — nadie; ātmanaḥ — de uno mismo; anyasya — de otros; vā — o; diṣṭam — el destino; daivena — dado por el Señor Supremo; apohitum — contrarrestar; dvayoḥ — de ambos.
El Señor Supremo es uno, Krsna, el visnu-tattva. Krsna Se expande en expansiones personales visnu-tattva (svamsa), que lo controlan todo. Maya Danava dijo: «Yo, tú, o los dos juntos, podemos elaborar algún plan, pero lo que tiene que ocurrir es el Señor quien lo planea. Nadie verá realizarse sus planes sin que Él lo apruebe». Podemos confeccionar muchos planes, pero, sin la aprobación de la Suprema Personalidad de Dios, Visnu, nunca se cumplirán. Las entidades vivientes elaboran cientos de millones de planes en distintas especies, pero, sin la aprobación del Señor, todos ellos son inútiles.