Texto 1: El rey Pariksit dijo a Sukadeva Gosvami: ¡Oh, brahmana!, me has informado ya de que el radio de Bhu-mandala abarca toda la extensión que cubre el Sol con su calor y su luz, y toda la distancia en que son visibles la Luna y las estrellas.
Texto* 2: Mi querido señor, las ruedas de la cuadriga de Maharaja Priyavrata formaron siete fosas, en las que se generaron siete océanos. Esos siete océanos dividen Bhu-mandala en siete islas. Has dado una descripción a grandes rasgos de sus dimensiones, nombres y caracterÃsticas. Ahora deseo conocerlas en detalle. Por favor, satisface mi deseo.
Texto 3: La mente, cuando está fija en el aspecto externo de la Suprema Personalidad de Dios hecho de las modalidades materiales de la naturaleza, es decir, cuando está fija en la forma universal densa, se eleva al plano de la bondad pura. En esa posición trascendental, se puede comprender a la Suprema Personalidad de Dios, Vasudeva, quien, en Su forma más sutil, es autorrefulgente y está más allá de las modalidades de la naturaleza. ¡Oh, mi señor!, por favor, explÃcame en detalle cómo se percibe esa forma que cubre el universo entero.
Texto 4: El gran rsi Sukadeva Gosvami dijo: Mi querido rey, la expansión de la energÃa material de la Suprema Personalidad de Dios no tiene lÃmites. El mundo material es una transformación de las cualidades materiales [sattva-guna, rajo-guna y tamo- guna]; sin embargo, nadie podrÃa explicarlo perfectamente ni aunque viviese tanto tiempo como Brahma. En el mundo material no hay nadie perfecto, y una persona imperfecta no puede describir el universo material correctamente, ni siquiera después de entregarse a la especulación durante mucho tiempo. ¡Oh, rey!, aun asÃ, trataré de describirte sus regiones más importantes, como Bhu-golaka [Bhuloka], con sus nombres, formas, dimensiones y diversas caracterÃsticas.
Texto* 5: El sistema planetario conocido como Bhu-mandala tiene la forma de una flor de loto, y sus siete islas son como el verticilo de esa flor. En el centro de ese verticilo está la isla de Jambudvipa, que mide un millón de yojanas [unos trece millones de kilómetros] de largo y de ancho. Jambudvipa es redonda como la hoja de una flor de loto.
Texto 6: Jambudvipa está dividida en nueve extensiones de tierra, de 9.000 yojanas (116.000 kilómetros) de longitud cada una. Están claramente separadas por ocho montañas que constituyen sus lÃmites.
Texto* 7: Una de esas divisiones o varsas recibe el nombre de Ilavrta; está situada en el centro del verticilo del loto. En Ilavrta-varsa se encuentra el monte Sumeru, que está hecho de oro. El monte Sumeru es como el pistilo del loto del sistema planetario Bhu-mandala. Su altura es igual a la anchura de Jambudvipa, es decir, 100.000 yojanas [1.290.000 kilómetros]. De esa cifra, 16.000 yojanas [205.000 kilómetros] están dentro de la Tierra; por lo tanto, la altura de la montaña sobre la superficie de la Tierra es de 84.000 yojanas [1.080.000 kilómetros]. Su anchura es de 32.000 yojanas [413.000 kilómetros] en la cima, y 16.000 yojanas en la base.
Texto 8: Junto a Ilavrta-varsa, y según se avanza en dirección al Norte, aparecen tres montañas, Nila, Sveta y Srá¹…gavan, que delimitan los tres varsas llamados Ramyaka, Hiranmaya y Kuru, y los separan entre sÃ. Esas montañas tienen una anchura de 2.000 yojanas [26.000 kilómetros], y se extienden longitudinalmente hacia el Este y hacia el Oeste hasta tocar las playas del océano de agua salada. Yendo de Sur a Norte, la longitud de cada montaña es la décima parte de la anterior; en altura, sin embargo, son iguales.
Texto* 9: De la misma manera, al sur de Ilavrta-varsa hay tres montañas que se extienden de Este a Oeste y que, de Norte a Sur, reciben los nombres de Nisadha, Hemakuta e Himalaya. Cada una de ellas mide 10.000 yojanas [129.000 kilómetros] de altura. Marcan los lÃmites de los tres varsas denominados Hari-varsa, Kimpurusa-varsa y Bharata-varsa [India].
Texto 10: Del mismo modo, al oeste y al este de Ilavrta-varsa hay dos grandes montañas que reciben los nombres de Malyavan y Gandhamadana, respectivamente. Esas dos montañas, de 2.000 yojanas [26.000 kilómetros] de alto, se extienden por el norte hasta el monte Nila, y hasta el monte Nisadha por el sur. Marcan los lÃmites de Ilavrta-varsa, asà como los varsas denominados Ketumala y Bhadrasva.
Texto* 11: A los cuatro lados de la gran montaña Sumeru se alzan cuatro montañas, que forman una especie de cinturón. Sus nombres son Mandara, Merumandara, Suparsva y Kumuda, y su longitud y altura es de 10.000 yojanas [129.000 kilómetros].
Texto* 12: En las cimas de esas cuatro montañas se alzan, como astas de bandera, un árbol de mango, un árbol de pomarrosa, un kadamba y un árbol de los banianos. Se les calcula una anchura de 100 yojanas [1.300 kilómetros] y una altura de 1.100 yojanas [14.200 kilómetros]. Sus ramas cubren un radio de 1.100 yojanas.
Texto* 13-14: ¡Oh, Maharaja Pariksit, joya de la dinastÃa Bharata!, entre esas cuatro montañas hay cuatro grandes lagos. En el primero, el agua tiene sabor a leche; en el segundo, a miel; y en el tercero, a jugo de caña de azúcar. El cuarto lago está lleno de agua pura. Seres celestiales, como los siddhas, caranas y gandharvas, a quienes se conoce también como semidioses, disfrutan de los placeres de esos cuatro lagos. Como resultado, gozan de las perfecciones naturales del yoga mÃstico, como los poderes de volverse más pequeño que lo más pequeño, o más grande que lo más grande. Hay también cuatro jardines celestiales, llamados Nandana, Caitraratha, Vaibhrajaka y Sarvatobhadra.
Texto* 15: Los semidioses principales, en compañÃa de sus esposas, que son como ornamentos de belleza celestial, se reúnen y disfrutan en esos jardines, mientras otros semidioses de menor categorÃa, los gandharvas, cantan sus glorias.
Texto 16: En la falda de la montaña Mandara crece un árbol de mango que recibe el nombre de Devacuta. Su altura es de 1.100 yojanas. Para el disfrute de los habitantes del cielo, de lo alto de ese árbol caen mangos tan grandes como picos de montañas, y tan dulces como el néctar.
Texto* 17: Esas frutas, al caer de esa gran altura, se rompen y sueltan un jugo dulce y aromático que, a medida que se empapa de otros aromas, va aumentando su fragancia. Ese jugo forma cataratas que caen de la montaña y se convierten en el rÃo Arunoda, que discurre plácidamente por el lado oriental de Ilavrta.
Texto* 18: Las piadosas esposas de los yaksas actúan como sirvientas personales de Bhavani, la esposa del Señor Siva. Como beben las aguas del rÃo Arunoda, sus cuerpos se llenan de fragancia, y esa fragancia, llevada por la brisa, perfuma la atmósfera más de cien kilómetros a la redonda.
Texto 19: De manera similar, las frutas del árbol jambu, muy carnosas y de semilla muy pequeña, caen desde una gran altura y se rompen en pedazos. Son tan grandes como elefantes, y su jugo se desliza dando lugar al rÃo Jambu-nadi, que cae desde la cumbre de Merumandara hasta la parte sur de Ilavrta, formando una catarata de 10.000 yojanas e inundando de jugo toda la extensión de Ilavrta.
Texto 20-21: El barro de las orillas del rÃo Jambu-nadi, al ser bañado por la corriente de jugo y secado después por el aire y los rayos del Sol, produce grandes cantidades del oro denominado jambu-nada. Los habitantes del cielo utilizan ese oro en sus diversas alhajas. Por esa razón, todos los habitantes de los planetas celestiales, junto con sus jóvenes esposas, están adornados con suntuosos almetes, ajorcas y cinturones de oro. De ese modo, disfrutan de la vida.
Texto 22: En la ladera de la montaña Suparsva crece el enorme árbol Mahakadamba, que es muy famoso. De las cavidades de ese árbol manan cinco rÃos de miel; cada uno de ellos tiene una anchura de cinco vyamas, aproximadamente. Ese flujo incesante de miel cae de la cima del monte Suparsva y da la vuelta a Ilavrta-varsa a partir del lado occidental. De ese modo, toda la región se satura de su agradable fragancia.
Texto* 23: El aire que lleva la fragancia del aliento perfumado de los que beben esa miel, inunda la región en un radio de cien yojanas.
Texto 24: Y, de la misma manera, en la montaña Kumuda crece un gran árbol de los banianos, que recibe el nombre de Satavalsa porque sus ramas principales son cien. De esas ramas brotan muchas raÃces, de las cuales manan muchos rÃos. Esos rÃos descienden desde la cima de la montaña hasta la parte norte de Ilavrta-varsa, para beneficio de todos los que allà habitan, quienes, gracias a su fluir, gozan de amplias provisiones de leche, yogur, miel, mantequilla clarificada [ghi], melaza, cereales, ropas, camas, asientos y alhajas. Abastecidos en abundancia de todos los objetos que puedan desear para su prosperidad, viven muy felices.
Texto 25: Los habitantes del mundo material que disfrutan de los productos de esos rÃos nunca tienen arrugas ni canas. Nunca sienten fatiga, y, cuando sudan, sus cuerpos no huelen mal. No tienen que sufrir la vejez, las enfermedades ni la muerte prematura; no tienen que soportar frÃos intensos ni calores sofocantes; sus cuerpos nunca pierden el lustre. Todos ellos viven muy felices, sin ansiedades, hasta la muerte.
Texto* 26: En armoniosa disposición, como filamentos en torno al verticilo de una flor de loto, alrededor del monte Meru se alzan otras montañas. Sus nombres son los siguientes: Kuraṅga, Kurara, Kusumbha, Vaikaṅka, Trikuta, Sisira, Pataṅga, Rucaka, Nisadha, Sinivasa, Kapila, Saṅkha, Vaidurya, Jarudhi, Hamsa, Ṛsabha, Naga, Kalañjara y Narada.
Texto* 27: En el lado oriental del monte Sumeru hay dos montañas llamadas Jathara y Devakuta, que cubren de Norte a Sur una extensión de 18.000 yojanas [232.000 kilómetros]. Del mismo modo, en el lado occidental del Sumeru se alzan dos montañas llamadas Pavana y Pariyatra, que cubren de Norte a Sur esa misma distancia. En el lado sur del monte hay dos montañas, Kailasa y Karavira, que van de Este a Oeste cubriendo una extensión de 18.000 yojanas, y en el lado norte, cubriendo la misma distancia de Este a Oeste, están las montañas Trisrṅga y Makara. La anchura y altura de todas esas montañas es de 2.000 yojanas [26.000 kilómetros]. El Sumeru, una montaña de oro macizo tan brillante como el fuego, está rodeado por esas ocho montañas.
Texto* 28: En la parte central de la cima del monte Meru está la ciudad del Señor Brahma. Cada uno de sus cuatro lados tiene una longitud de diez millones de yojanas [129.000.000 kilómetros]. Toda ella está hecha de oro; por esa razón, los eruditos y los sabios le dan el nombre de Satakaumbhi.
Texto 29: Brahmapuri la rodean, en cada una de las direcciones, las residencias de los ocho principales gobernadores de los sistemas planetarios, comenzando por el rey Indra. Esas moradas son como Brahmapuri, pero de un cuarto de su tamaño.