मैत्रेय उवाच
इति सन्दिश्य भगवान्बार्हिषदैरभिपूजितः ।
पश्यतां राजपुत्राणां तत्रैवान्तर्दधे हरः ॥१॥

maitreya uvāca

iti sandiśya bhagavān

bārhiṣadair abhipūjitaḥ

paśyatāḿ rāja-putrāṇāḿ

tatraivāntardadhe haraḥ

maitreyaḥ uvÄca — el gran sabio Maitreya continuó hablando; iti — de este modo; sandiÅ›ya — instruir; bhagavÄn — el muy poderoso señor; bÄrhiá¹£adaiḥ — por los hijos del rey Barhiá¹£at; abhipÅ«jitaḥ — ser adorado; paÅ›yatÄm — mientras miraban; rÄja- putrÄṇÄm — los hijos del rey; tatra — allí; eva — ciertamente; antardadhe — se hizo invisible; haraḥ — el Señor Åšiva.


Texto

El gran sabio Maitreya continuó hablando a Vidura: Mi querido Vidura, éstas fueron las enseñanzas del Señor Siva a los hijos del rey Barhisat. Los hijos del rey, por su parte, adoraron al Señor Siva con gran devoción y respeto. Después, el Señor Siva desapareció de la visión de los príncipes.

Significado

Este capítulo contiene una gran lección acerca de la monarquía de los días de antaño. Planteándose la idea de retirarse de los deberes reales, el rey Barhisat envió a sus hijos a ejecutar austeridades, a fin de que, para bien de sus súbditos, llegasen a ser reyes perfectos. Mientras tanto, el rey Barhisat recibió del gran sabio Narada instrucciones acerca del mundo material y de la entidad viviente que desea disfrutar de él. Queda, pues, muy clara la preparación que recibían los reyes y los príncipes antes de hacerse cargo del reino. Las actividades de bienestar público iban encaminadas a fomentar la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. La forma humana de vida está especialmente destinada a la comprensión de Dios, de la relación que nos une con Él y de las actividades con que Le servimos. Como los reyes asumían la responsabilidad de la educación espiritual de los ciudadanos, tanto el rey como sus súbditos eran felices, pues eran conscientes de Krsna. A este respecto, debemos recordar que la jerarquía monárquica de Pracinabarhisat desciende de Maharaja Dhruva, que es un gran devoto del Señor y el discípulo más famoso de Narada Muni. Por aquel entonces, el rey Pracinabarhisat estaba demasiado absorto en actividades fruitivas y celebraba diversos tipos de yajñas. De hecho, con la celebración de yajñas podemos elevarnos a los sistemas planetarios superiores, a los reinos celestiales, pero no obtendremos la liberación, ni podremos ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Cuando vio que un descendiente de Maharaja Dhruva se desviaba por la senda de las actividades fruitivas, el gran sabio Narada se apiadó de él y apareció personalmente para instruirle acerca del bhakti-yoga, la bendición suprema de la vida. En este Capítulo Vigésimo Quinto hay una interesante descripción de la manera en que Narada Muni, indirectamente, presentó el sistema de bhakti-yoga al rey Pracinabarhisat.